PELIGRA EL MERO POR SOBREEXPLOTACIÓN
04.17.07 - Leído 166 veces. Enviar esta notaEl fantasma de la extinción se cierne sobre 20 de las 162 especies que existen en el mundo, incluidas las mexicanas
MÉXICO, D.F., 17 abril 2007.- La primera evaluación global indica que de las 162 especies de mero —animal marino de importancia comercial y culinaria—, 20 se encuentran en peligro de extinción, a menos que se introduzcan medidas de manejo adecuado o conservación de manera urgente. El trabajo fue realizado por expertos de 10 países. Previamente, la Unión Mundial de Conservación (UMC) había enlistado ocho especies amenazadas, cifra a la cual ahora se adicionan 12.
Se trata de un problema grave que no sólo tiene que ver sólo con equilibrio ecológico, sino también con una empresa mundial multimillonaria cuya pesca sustenta económicamente a muchas familias de México y el mundo, pues tan sólo en Yucatán, la captura del mero representa la pesquería más importante.
Roger McManus, directivo del Programa Internacional de Conservación Marina, declaró que “la pesca indiscriminada podría diezmar esta fuente de alimento y recursos económicos, de manera similar a como ocurrió con el bacalao en Nueva Inglaterra y Canadá, cuya crisis dejó a miles de personas desempleadas”. En México, el dictamen de un estudio publicado por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), en 2006, indica que “la pesquería del mero muestra problemas de sobreexplotación en el estado de Yucatán.
“Sin embargo (…), es la más importante del estado y es un factor primordial dentro de los objetivos del plan sectorial gubernamental”, debido a que “genera empleos, capta divisas por exportaciones; contribuye al desarrollo regional y al crecimiento de la infraestructura pesquera”, abunda el documento.
La pesca del mero rojo (Epine- phelus morio) representa para Yucatán la mayor proporción de la captura de especies marinas, con cerca de 60% de lo desembarcado por la flota de mediana altura y 54% en el caso de la flota artesanal. Asimismo, el dictamen destaca que su captura “emplea más de 80% de la mano de obra dedicada a la pesca”.
En ese sentido, Yvonne Sadovy, directora del grupo de especialistas en mero de la UMC, recordó que el primer estudio sistemático de la importancia comercial de estas especies se realizó en un taller organizado por el Departamento de Ecología y Biodiversidad de la Universidad de Hong Kong.
“Los resultados son preocupantes y resaltan la necesidad urgente de establecer una buena administración pesquera, áreas marinas protegidas de manera más efectiva y modificar los hábitos de los consumidores de estas especies”, dijo.
El taller forma parte de un estudio mundial de vida marina, llamado Evaluación de las Especies Marinas Globales, que proporciona datos para poder analizar las amenazas a las especies oceánicas. “Esta evaluación forma parte de un foco de preocupación creciente en materia de sobrepesca y conservación de la vida acuática”, señaló Kent Carpenter, director del estudio.
Otros resultados identificaron la necesidad de incorporar áreas para el manejo del desove de las especies de mero amenazadas. Se trata de una especie vulnerable que se podría extinguir o amenazar la seguridad alimentaria y muchas fuentes de ingresos de algunos países.
El problema se magnifica si se toma en consideración que pertenece a un grupo de peces que alcanzan su madurez reproductiva tardíamente en la vida adulta, pues no hay forma de que los pescadores discriminen entre las presas que atrapan.
En este punto, conviene recordar que México comparte este recurso pesquero con Cuba, y que entre ambos países han capturado casi 7 mil 500 toneladas en el periodo comprendido entre 2000 y 2004. A pesar de que la producción más elevada se obtiene durante el verano, la pesca del mero se lleva a cabo durante todo el año, factor que incide de manera directa en la merma de la especie, pues no se le da tiempo suficiente para recuperar sus índices poblacionales.
En 1958, los expertos estimaban la biomasa de mero rojo en el Banco de Campeche en 248 mil 548 toneladas. Para 2004, esa cifra disminuyó hasta 52 mil 354.
La frialdad de las cifras hace inaplazable tomar medidas orientadas al manejo y ordenamiento de la captura del mero rojo, a fin de que, por lo menos, se recupere el punto de referencia original cercano a 250 mil toneladas del pez.
El dictamen fue elaborado por los maestros en Ciencias Rogerio Burgos Rosas y Manuel Pérez Pérez; los ingenieros José Carlos Mena González, Kenneth Cervera Cervera y Juan Carlos Espinoza Méndez; el técnico pesquero Roberto Mena Aguilar, y Francisco Ramírez Gil y Édgar Francisco Cob Pech. (Con información de la Unión Mundial de Conservación y Sagarpa)
Recomendaciones
Veda temporal del 15 de febrero al 15 de marzo de cada año, para salvaguardar el pico más importante del desove
No utilizar el arte de pesca conocido como palangre de fondo para escama durante el periodo de veda
Monitorear constantemente la reproducción y fecundidad de la especie
Realizar estudios para evaluar el efecto de la veda sobre el número de larvas juveniles
Evaluar la biomasa de juveniles de mero
Vigilar la operación de las flotas comerciales para evitar la depredación de juveniles y especies afines
Epinephelus morio
El mero rojo representa la pesquería más importante de Yucatán. En su captura participa más de 80% de la mano de obra dedicada a la pesca
Existen 162 especies de mero
Son carnívoros y hermafroditas
La mayoría se mimetiza con el fondo marino
Su tamaño va de los 23 centímetros hasta 1.83 metros
Su peso puede alcanzar los 270 kilogramos
(El Universal)
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