PLANEAN, CON SATÉLITE, VIGILAR ÁREA ECOLÓGICA
04.16.07 - Leído 133 veces. Enviar esta notaCalifican expertos de grave la situación de invasiones a suelo boscoso. Proponen al gobierno utilizar tecnología de punta para detectar con precisión a paracaidistas
MÉXICO, D.F., 16 abril 2007.- Las invasiones y la deforestación están afectando severamente el suelo de conservación de la Ciudad de México, y para frenar este “ecocidio” silencioso, las ONG ambientalistas y autoridades evalúan el uso de un monitoreo satelital a fin de detectar con precisión los asentamientos irregulares.
Diana Ponce, titular de la Procuraduría Ambiental y de Ordenamiento Territorial (PAOT), reconoce que hay un “grave” problema con la devastación de los recursos naturales y los ecosistemas en la zona sur del DF.
“Actualmente existen 800 asentamientos irregulares en suelo de conservación, lo que implica un serio riesgo para la biodiversidad de la región, así como para la recarga del acuífero.
“El 70 por ciento del agua que consumimos en la ciudad la tenemos gracias a esta recarga que se hace en el suelo de conservación. La vegetación que hay en la zona sur nos permite capturar bióxido de carbono, estabilizar el clima de la ciudad; cuando conservamos los suelos, aminoramos la emisión de partículas”, apuntó Ponce.
Según la procuradora ambiental, en los 800 asentamientos existen 200 mil personas que ocupan más de 3 mil hectáreas, y la delegación que mayor problema tiene es Magdalena Contreras, seguida de Xochimilco, Tlalpan, Cuajimalpa y Tláhuac.
Ante este problema, Arnold Ricalde, director de Organi-K (ONG ambientalista), y Alejandro Loera, ingeniero ambiental, le propusieron a las autoridades realizar un monitoreo satelital del suelo de conservación.
“Es un sistema bastante innovador que en algunas ciudades de Europa ya se lleva a cabo”, planteó Ricalde, quien formó parte del equipo de transición del Jefe de Gobierno, Marcelo Ebrard.
Loera añadió que el sistema satelital (que pertenece a la NASA) es una combinación de dos sistemas informáticos, uno de ellos es un analizador de variables ambientales, con el cual se identifican las modificaciones en las áreas protegidas.
“La frecuencia de la verificación de estos cambios depende necesariamente del flujo que tengan los satélites en el espacio y la incidencia fotográfica que éstos generen.
“Lo más rápido que podemos encontrar fotografías son cada 20 días; es decir que cada 20 días podríamos estar evaluando las diferencias en los territorios y combinándolo con un sistema de administración, una vez que se identifica la invasión, se manda al sistema de información, y éste debe de estar conectado con todas las dependencias involucradas en la materia: delegaciones, Procuraduría Ambiental, secretarías del Medio Ambiente y Seguridad Pública, dependiendo a quien le corresponda”, explicó Loera.
Añadió que una sola computadora concentra la información y se tienen computadoras conectadas en las otras dependencias de gobierno para que se les esté enviando la información que les corresponde a cada una.
Ricalde precisó que una vez que se revisen las imágenes (que sólo aparecerán con manchas infrarrojas si hay invasiones) y que se ubiquen los asentamientos o cambios de uso de suelo, se realizarían los operativos en campo.
A pregunta expresa sobre el costo del sistema, Loera estimó una inversión de más de 10 millones de pesos, pero aclaró que el monto puede bajar o subir dependiendo de los requerimientos de las autoridades para diseñarles su propio sistema.
“Pero es más costoso perder suelo de conservación que invertir en tecnología de monitoreo satelital para evitar perder biodiversidad”, subrayó Loera.
Ricalde y Loera han recomendado que sea la Procuraduría Ambiental la que opere este sistema satelital, a lo que Ponce respondió que técnicamente es posible, pero en términos de concretar el proyecto sería hasta 2008.
La procuradora argumentó que su dependencia posee, gracias a las denuncias que recibe, una serie de mapas con georreferencias.
En tanto, Jesús Ricardo Fuentes, presidente del Comisariado Ejidal de San Nicolás Totolapan, en Magdalena Contreras, denunció que cada semana se enfrentan a grupos de invasores.
“Desgraciadamente, a veces no podemos tomar acciones directas o demoler o desalojar, porque inmediatamente esto nos provoca otro conflicto. Lo que hacemos es denunciarlo ante la delegación, ante Comisión de Recursos Naturales, y ante todas las instancias que tienen que ver con suelos de conservación”, apuntó.
Cabe destacar que el ejido de San Nicolás Totolapan es el más grande del DF, con 2 mil 340 hectáreas.
Así lo dijo
“La magnitud del problema de las invasiones realmente es mayúsculo, tenemos que ponerle orden; nuestra tarea va a consistir en asegurar el cumplimiento de la ley”.
Diana Ponce,
procuradora Ambiental y de Ordenamiento Territorial del DF.
“Es necesario un monitoreo ambiental-satelital, que garantice una vinculación jurídica para desalojar de forma inmediata a los invasores, sin que se interpongan los amparos”.
Arnold Ricalde,
director de Orgni-K.
“Algo que tengo que reconocer es que actualmente con las autoridades del Gobierno del DF hemos estamos trabajando fuerte, viendo las estrategias de cómo podemos detener esto”.
Jesús Ricardo Fuentes,
presidente del Comisariado Ejidal de San Nicolás Totolapan, Magdalena Contreras.
“Es importante conservar el microclima de esta ciudad, es una urbe con una densidad poblacional muy elevada son muy difíciles de controlar las mecánicas de crecimiento”.
Alejandro Loera,
ingeniero ambiental
Vigilancia de altura
La presión de la mancha urbana y las invasiones a suelo ecológico han obligado a las autoridades a proponer un monitoreo satelital del área boscosa:
Reserva vital
El DF posee una extensión de superficie boscosa de 86 mil hectáreas.
3 delegaciones poseen la mayor porción de suelo de conservación: Milpa Alta (32%), Tlalpan (29%) y Xochimilco (12%).
4 mil 796 hectáreas de superficies verdes ha perdido el DF en los últimos 10 años.
Usuarios:
PAOT
Delegaciones
Personal de campo
Por Internet o GPRS
Internet Público
(Reforma)
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