DESCARTAN DETERIORO POR USO DE AEROSOLES
04.7.07 - Leído 410 veces. Enviar esta notaYa no utilizan en el País los clorofluorocarbonos, sustancias que dañaban la capa de ozono
MÉXICO, D.F; 7 abril 2007.- Por años, usar aerosoles significó contribuir a la destrucción de la capa de ozono, encargada de proteger a todos los seres vivos de la Tierra de los niveles peligrosos de luz ultravioleta irradiada por el Sol.
No había duda, era necesario dejar de usar cosméticos, alimentos, aromatizantes, limpiadores domésticos, entre otros productos, presentados en aerosol.
Pero científicos y tecnólogos se dieron a la tarea de encontrar cómo sustituir las sustancias “malignas” de los aerosoles, llamados clorofluorocarbonos (CFC´s), que se encargaban de expulsar el contenido de la lata en forma de aerosol, por otras que cumplieran la misma función, pero sin dañar el medio ambiente. Y la encontraron. Ahora usan, entre otras sustancias, los hidrofluorocarbonos.
Los CFC’s también se dejaron de utilizar en sistemas de refrigeración, de aire acondicionado, disolventes y en la producción de diversos tipos de embalajes.
“Desde 1990, los productos en aerosol distribuidos en México utilizan propelentes alternativos, y a partir de 1997, todos los refrigeradores domésticos y comerciales producidos en nuestro país se encuentran libres de clorofluorocarbonos”, señala la Secretaría del Medio Ambiente (Semarnat), en un documento sobre la implantación del Protocolo de Montreal en México.
“México fue de los primeros países en dejar de producir los clorofluorocarbonos”, asegura Jaime Verver, presidente del Instituto Mexicano del Aerosol, asociación civil creada en 1972.
¿POR QUÉ NO?
El inconveniente de usar clorofluorocarbonos era que su tiempo de vida una vez dispersos en el medio ambiente es de entre 20 y 30 años, tiempo suficiente para subir y llegar a la parte superior de la atmósfera, donde se descomponen y causan reacciones químicas dañinas para la capa de ozono, explica Benjamín Ruiz, profesor de la Facultad de Química de la UNAM.
“A nivel de troposfera (10 kilómetros) no les pasa nada, pero a nivel de estratosfera (40 kilómetros) se descomponen y generan los radicales libres que son los que atacan a la capa de ozono.
“Lo que vemos ahora de efectos sobre la capa de ozono es por la liberación de sustancias hace más de 20 o 25 años”, comenta Ruiz.
El sistema empleado actualmente en los productos en aerosol permite aislar el contenido (líquido o gel) de contaminantes, mantenerlo en buenas condiciones por mucho tiempo, y son fácilmente transportables porque no se derraman, agrega Verver.
CONVENIO INTERNACIONAL
Ante la comprobación científica del daño a la capa de ozono por la emisión de gases, en 1987 se firmó el Protocolo de Montreal “para controlar tanto el consumo como la producción de sustancias químicas con contenido de cloro y bromo que destruyen el ozono estratosférico”, explica la Semarnat.
Los países firmantes, entre ellos México, se establecieron como meta lograr que en el lapso de 50 años, la capa de ozono recobre lo suficiente para revertir su adelgazamiento.
El 9 de septiembre de 2005, el País cerró su producción de CFC’s, utilizados en refrigeradores, aires acondicionados, aerosoles y en la producción de espumas de poliuretano.
“El Protocolo de Montreal se creó fundamentalmente para los CFC’s, pero después, al ver que no eran los únicos que dañaba la capa de ozono, se llegó al Protocolo de Kioto”, indica Ruiz.
El Protocolo de Kioto obliga a sus firmantes a reducir, entre los años 2008 y 2012, en un 5.2 por ciento, respecto a los niveles de 1990, las emisiones a la atmósfera de los gases que provocan el efecto invernadero y dañan la capa de ozono.
Más información:
Instituto Mexicano del Aerosol
www.imaacmexico.com.mx
Instituto Nacional de Ecología
www.ine.gob.mx
(Reforma)


