DERECHO AL AGUA
04.6.07 - Leído 107 veces. Enviar esta notaOpinión de René Arce Islas*
Un buen gobierno no se puede jactar de serlo si no propicia el óptimo desarrollo de sus habitantes, de la economía y la sociedad en su conjunto. En este contexto, un factor determinante para medir la calidad de vida es, sin duda, el abasto de agua.
El Distrito Federal tiene una gran deuda con sus habitantes en materia de abastecimiento del vital líquido; a pesar de que el gobierno ha hecho inversiones muy importantes en materia de infraestructura hidráulica, aún falta para que todos los capitalinos tengan líquido de calidad.
Dos de los problemas más graves para mejorar el abasto de agua son que la mayor parte del agua de lluvia, que podría ser utilizada para la recarga de los mantos freáticos, sale de la capital del país por el drenaje profundo y alrededor del 33 por ciento del agua, que se trae desde fuera de la cuenca, se pierde en fugas por el deterioro de la red de agua potable.
En este contexto, la coalición Por el Bien de Todos, encabezada por Marcelo Ebrard, propone desarrollar diversas políticas con la finalidad de atender el problema del abasto de agua de manera integral, lo que incluye la protección de las áreas de conservación y la reforestación de nuestros bosques para la recarga del acuífero y el cuidado del suelo, de tal manera que permita prevenir la contaminación de los mantos freáticos; ello implicará operar programas de captación de agua de lluvia y recarga al subsuelo en diferentes puntos de la ciudad; así como un avance más acelerado en la renovación y sectorización de la red hidráulica para la corrección de fugas.
De ahí que algunos de los compromisos específicos de Ebrard para enfrentar este problema sean: establecer un Plan Hidráulico que asegure el abastecimiento de agua a las demarcaciones y asentamientos de acuerdo con el plan regulador que incluye el conjunto de la Zona Metropolitana del Valle de México; acciones para la reparación, sectorización y ampliación de la red hidráulica del DF; programas de obras para la filtración de agua al acuífero (cabe destacar que este tipo de obras ya se realizan en Iztapalapa) y para la separación entre las aguas usadas y los escurrimientos pluviales; acciones para seguir fomentando el mayor uso de agua tratada en los procesos industriales, riego de áreas verdes y limpieza urbana; acciones para el mejoramiento del abasto, distribución zonal y aprovechamiento global y zonal hidráulico del DF; y solución al abasto de agua en Iztapalapa y en otras zonas críticas de la ciudad.
En suma, la propuesta es lograr la disminución de las desigualdades sociales existentes, entre otros factores, por un desabasto desigual del vital líquido. Todos los capitalinos tenemos derecho a tener agua de calidad, pero habrá que trabajar desde todos los frentes para hacer efectivo ese derecho.
* Vicecoordinador del PRD en la Cámara de Diputados
(La Crónica de Hoy)
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