LA NUEVA GEOPOLÍTICA DEL ETANOL
04.2.07 - Leído 384 veces. Enviar esta notaEl acercamiento de los mandatarios Luiz Inácio Lula da Silva, de Brasil, y George W. Bush, de Estados Unidos, era personal y de pocas consecuencias
RÍO DE JANEIRO, Brasil; 2 abril 2007.- Pero todo cambia ahora que el etanol los une en una alianza de efectos económicos, geopolíticos y ambientales de escala mundial.
El acuerdo Brasil-Estados Unidos tiene como objetivo fomentar la producción de etanol en otros países tropicales y pobres, como los de África, América Central y el Caribe.
Brasil ofrece la tecnología, equipos y su experiencia de 30 años en sustituir gasolina por alcohol de caña de azúcar, un combustible renovable, menos contaminante y capaz de impulsar el desarrollo, pues genera más empleos que la industria del petróleo.
La meta anunciada por Bush en enero pasado de reducir el consumo de gasolina de su país en 20 por ciento en sólo 10 años, desató una carrera contra el tiempo que ya causó un alza abrupta de los precios del maíz, principal fuente del etanol en Estados Unidos.
Los Presidentes Fidel Castro, de Cuba, y Hugo Chávez, de Venezuela, sin embargo, condenaron la idea de promover una inmensa expansión de cultivos para combustibles, que agravaría el hambre en el mundo al desplazar las plantaciones de alimentos.
Movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales, incluso ambientales, también atacaron la alianza energética Bush-Lula.
(IPS)
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