ZANCUDO TRANSGÉNICO CONTRA EL PALUDISMO
03.22.07 - Leído 390 veces. Enviar esta notaCientíficos de la Universidad John Hopkins crearon mosquitos incapaces de difundir la enfermedad. El experimento se hizo con especies distintas de las que afectan a humanos
WASHINGTON, D.C., 22 marzo 2007.- El esfuerzo multimillonario por erradicar una de las enfermedades más letales del mundo recibió un empujón importante pero controvertido este lunes, cuando científicos estadunidenses anunciaron la creación de zancudos modificados genéticamente que son incapaces de transmitir el paludismo, pese a ser infectados por el parásito.
Pruebas de campo revelaron que los zancudos mutantes podían establecerse con rapidez en poblaciones silvestres y desplazar a los insectos naturales, que sí son vectores del paludismo, rompiendo así la cadena de transmisión que permite la infección de personas.
Es probable que la estrategia sea muy debatida, pues de ser implementada requeriría la liberación sin precedentes de decenas de miles de organismos genéticamente modificados al espacio libre.
Pero la sola esperanza ha despertado esperanzas entre los científicos, ya que algunos de ellos piensan que la estrategia podría ser suficientemente poderosa para poner a raya a una enfermedad que, todavía hoy, afecta cada año a 300 millones de personas y causa más de un millón de víctimas mortales, la mayoría de ellas niños del África subsahariana.
Los planes para combatir al paludismo con zancudos resistentes a la enfermedad se han visto obstaculizados en el pasado por el temor de que, al agregar los genes cruciales para la resistencia, se debilita a los insectos, dejándolos incapaces para sobrevivir en estado libre.
Para que la idea funcione, es un requisito que los insectos resistentes al parásito se reproduzcan y se vuelvan dominantes entre la población. Sólo así los zancudos, aunque sean infectados por animales, no comunicarán el parásito a los humanos al picarlos.
Investigadores encabezados por Marcelo Jacobs-Lorena, del Instituto de Investigación sobre Malaria en la Universidad Johns Hopkins, de Maryland, crearon zancudos genéticamente modificados insertándoles un gen que les impide transmitir el parásito del género Plasmodium que causa el paludismo.
En particular, los científicos usaron zancudos de la especie Anopheles stephensi, responsable de transmitir a roedores un parásito Plasmodium berghei. En ellos, lograron la expresión de una proteína llamada SM1, la cual inhibe el desarrollo del parásito en etapas tempranas de su desarrollo. El Plasmodium nunca logra llegar al aparato digestivo del zancudo, que por tanto no tiene un parásito qué transmitir cuando pica a sus víctimas.
Los científicos liberaron luego unos mil 200 zancudos mutantes en una jaula que contenía ratones infectados por paludismo. Se liberó una cantidad igual de zancudos silvestres.
Al pasar el tiempo, los investigadores vieron que los insectos modificados genéticamente se fueron haciendo mayoría, y ya constituían el 70 por ciento de la población en sólo nueve generaciones.
Los científicos piensan que a pesar de que la resistencia al paludismo debilitó a los zancudos haciéndolos inmunes al parásito, les fue mejor en el largo plazo comparados con los insectos infectados, porque vivieron más tiempo y depositaron más huevos.
“Esta ventaja de adaptación tiene importantes implicaciones para diseñar estrategias de control del paludismo”, escribió el equipo en la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’.
El hallazgo fue recibido como una prueba de que los zancudos mutantes, producidos con técnicas de laboratorio baratas, podrían en última instancia tener un impacto más importante sobre el paludismo que los rocíos químicos y otros tratamientos.
Andrea Crisano, quien dirige un equipo que trabaja con zancudos genéticamente modificados para el Imperial College, en Londres, dijo que este último trabajo estimula las esperanzas al demostrar que es improbable que los insectos mueran si se les suelta al aire libre.
“Esto tiene un potencial tremendo. Se puede empezar con unos cuantos zancudos y en futuras generaciones, todos ellos serán resistentes a la enfermedad. Podría ser mucho más barato que los controles usados hoy, porque se tiene una estrategia en la que el zancudo propaga el gen que confiere la resistencia. Ya no se necesitan insecticidas”, dijo.
En poblaciones silvestres, sólo una pequeña fracción de hembras portan el parásito de la malaria, de modo que las cepas resistentes a la enfermedad deben establecerse bien para afectar la propagación de la enfermedad.
Científicos están concentrándos en medios para perfeccionar la heredabilidad de los genes de resistencia, asegurando que pasen a cada huevo de zancudo.
Normalmente, las crías tienen una probabilidad de 50% de heredar un gen específico de la madre.
Pruebas hechas en el África subsahariana, donde el paludismo se cobra la vida de un niño cada 30 segundos, podrían realizarse antes de cinco años, pero los científicos tendrán que demostrar primero, hasta donde sea posible, que los genes que les dan resistencia no dispararán una forma más agresiva de paludismo, o una propagación a través de otros insectos.
Ventajas comparativas
“Lo que hemos demostrado por primera vez es que los mosquitos que han sido genéticamente modificados para ser resistentes al parásito de la malaria (en la foto) tienen en realidad una ventaja comparativa frente a sus primos, que se alimentan de sangre contaminada con la enfermedad y que viven en su hábitat natural”, dijo Jason Rasgon, de la Universidad John Hopkins, en Baltimore, y uno de los científicos que participaron en la investigación.
Rasgon dijo que a los zancudos modificados –que vivían más tiempo y depositaban más huevecillos– también se les insertó un gen de proteína fluorescente gracias al cual sus ojos brillaron en color verde. Esto fue lo que les permitió hacer conteos de las poblaciones sobrevivientes después de nueve generaciones.
(The Guardian)
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