URGEN A PROTEGER CERRO DE LA ESTRELLA
03.21.07 - Leído 158 veces. Enviar esta notaEsperan resolución de la Presidencia. Busca el INAH declarar el lugar donde se celebra la Pasión como Zona Arqueológica
MÉXICO, D.F., 21 marzo 2007.- El proyecto para declarar el Cerro de la Estrella como Zona Arqueológica permanece desde septiembre pasado en la Presidencia de la República, en espera de que el Ejecutivo firme el decreto que supone mayor protección para el área de 187 hectáreas, amenazada por la mancha urbana y donde hace un año fue encontrada una pirámide prehispánica en el monte que sirve cada Viernes Santo como escenario de la Pasión.
Se trata de una declaratoria que el INAH busca desde hace ocho años.
La Comisión Federal de Mejora Regulatoria (Cofemer) confirmó que el documento se encuentra en la Consejería Jurídica de la Presidencia y no existe un plazo para la firma, explicó Fabiola García, subdirectora de Dictaminación de Manifestaciones de Impacto Regulatorio.
El Ejecutivo puede solicitar ajustes al anteproyecto dictaminado por la institución y, si se efectúan cambios, debe ser nuevamente revisado y autorizado por la Cofemer, explicó García.
Francisco J. Zamora, arquitecto e historiador del Proyecto de Investigación Antropológica Cerro de la Estrella (PIACE), del INAH, consideró que la declaratoria resulta imprescindible para afianzar la protección en la zona, pues tendría un director adscrito, más vigilancia y presupuesto, entre otros beneficios.
Si bien por ley todos los sitios arqueológicos e históricos del País deben ser protegidos, el estatus de “zona arqueológica” -emitido por decreto presidencial- extiende el amparo legal del lugar.
Entre otros factores para solicitar la declaratoria del Cerro de la Estrella, el expediente técnico indica que registra una ocupación humana continua de más de 3 mil 500 años, con vestigios de grupos que ahí habitaron entre los años 1500 a.C. y 1521 d.C.
Hay además estructuras piramidales como la del Fuego Nuevo, que está en la cúspide, así como petroglifos, cuevas y otros testimonios materiales pertenecientes a las culturas teotihuacana, tolteca, chichimeca y culhua-mexica.
También se ha localizado un sistema de terrazas que refieren el desarrollo de una agricultura intensiva.
“Todo el cerro tiene vestigios arqueológicos”, destacó Zamora al advertir los riesgos por la expansión urbana.
La invasión alcanza incluso el ámbito de la pirámide hallada en abril de 2006, cuya base mide 120 por 150 metros, indicó Luis Alberto Martos, director de Estudios Arqueológicos del INAH.
La declaratoria se inscribe en un proyecto de largo aliento que busca crear en el oriente de la ciudad un área de patrimonio cultural que incluye no sólo el Cerro de la Estrella sino también el antiguo pueblo de Iztapalapa, así como Mexicaltzingo y Culhuacán, las tres grandes poblaciones de la región, indicó Zamora.
Esta zona extendida, que tampoco se limita a lo arqueológico -integra expresiones populares, culinarias y rituales, entre otras- precisa de un Plan de Manejo interinstitucional, en cuyo diseño se trabaja actualmente.
“En Iztapalapa y Culhuacán”, detalló Zamora, “nos interesa mucho el tejido urbano; las calles y las plazas siguen el trazo prehispánico, se nota la línea donde llegaba el lago. Hay calles curvas donde pasaban canales de acequias para las chinampas”.
Por lo pronto el INAH, la Delegación Iztapalapa y las autoridades ecológicas (120 hectáreas del cerro son área natural protegida) han establecido una serie de reglas administrativas para frenar la invasión y el deterioro de vestigios, explicó Martos y mencionó un programa para ofrecer predios a las personas que han ocupado áreas patrimoniales.
Además, de manera conjunta se ha definido una zonificación que determina los usos de suelo.
“Hemos prohibido además actividades que iban contra del patrimonio natural y cultural, como el uso de caballos, por los destrozos que pueden causar cuando se suben a la pirámide”, añadió Zamora.
Exploran más lecturas
Si bien se ha determinado que los materiales arqueológicos hallados en abril de 2006 -cuando se descubrió una pirámide bajo el montículo de la Pasión- pertenecen al periodo teotihuacano, las investigaciones continúan para tener una lectura más completa del sitio, indicó el director de Estudios Arqueológicos de INAH, Luis Alberto Martos.
“Estamos en un trabajo de gabinete para el análisis de materiales, interpretación de la estratigrafía y distribución de estructuras respecto al cerro, entre otros aspectos”, detalló el arqueólogo.
Dijo que las medidas de protección para la antigua edificación -que por sus dimensiones ha sido comparada con la Pirámide la Luna- serán igual que las del año pasado, es decir, no se permitirá el ascenso de grúas, ni maquinaria pesada, tampoco caballos ni la presencia de multitudes.
Recalcó que el INAH respeta la celebración de Semana Santa y no prevé alterarla.
“Este predio tiene ahora un doble valor y la gente debe protegerlo más”, expresó.
Un año después
En abril pasado se encontró una pirámide de mil 500 años de antigüedad en el montículo donde anualmente se escenifica la Pasión de Cristo.
2006
• En 2006 se extrajeron materiales arqueológicos cuya investigación continúa.
2007
• La pirámide hoy está cubierta, no hay indicios de calas ni pozos de sondeo.
(Reforma)
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