PIDEN EN ITALIA AYUDAR A SAPOS ‘ENAMORADOS’
03.21.07 - Leído 128 veces. Enviar esta notaLanzan campaña para evitar que autos aplasten a los anfibios en su época fértil
Aunque suene extraño, se trata de una actividad importante ya que, cada año, mueren aplastados en las carreteras alrededor de 2 mil sapos, el 30 por ciento del total que habría en el país: Legambiente
ROMA, Italia; 21 marzo 2007.- En Italia no está de moda ayudar a cruzar las calles a ancianos o a invidentes. El último grito en el país es asistir el tránsito de los sapos enamorados.
La asociación ecologista Legambiente anunció que vigilará decenas de carreteras en el norte de Italia para evitar que las llantas de los automóviles aplasten a los sapos que transitan durante la noche para aparearse o depositar sus huevos.
Cientos de voluntarios participan en las bautizadas como “noches de los sapos”.
Aunque suene extraño, se trata de una actividad importante ya que, según cifras de Legambiente, cada año mueren aplastados en las carreteras alrededor de 2 mil sapos, el 30 por ciento del total que habría en el país.
En este periodo del año los sapos se ponen en movimiento cuando cae la tarde en busca de un lugar donde reproducirse o depositar sus huevos.
“Esto provoca una verdadera matanza, porque cruzan las carreteras y son atropellados de a miles por los automóviles”, explicó la asociación.
Las llamadas “noches de los sapos” tienen ya algunos años de experiencia en las regiones de Abruzzo, Lazio, Liguria, Lombardía, Toscana, Trentino y Umbria, donde decenas de voluntarios ayudan a los sapos a cruzar la carretera.
“Además de la acción de salvamento, esta campaña tiene como objetivo llamar la atención sobre estos anfibios, sensibilizando a las instituciones de protección del hábitat natural y a la creación de soluciones estructurales para ayudarles a cruzar las carreteras”, explicó Roberto della Seta, presidente de Legambiente.
La verdadera solución, indicó la asociación ambiental, sería señalar los lugares principales de tránsito y crear “sapoductos”, que serían túneles especiales para el tráfico de los anfibios.
“La experiencia que tenemos con estos ’sapoductos’ es positiva, aunque no siempre los anfibios consiguen encontrar el camino justo y, por comodidad o para llegar antes, a veces atraviesan la carretera y mueren”, precisó Andrea Patalani, de la oficina científica de Legambiente.
Una manera de evitar la muerte de estos animales, opinó Patalani, sería impedir con otras estructuras que los sapos puedan cruzar la carretera por el asfalto.
Los voluntarios “salva sapos” van armados con cubetas de plástico y botas de goma. Rastrean los bosques en busca de los anfibios y cuando han reunido varios, los depositan al otro lado de la carretera.
“Los sapos habitan en nuestro planeta desde hace 250 millones de años, pero hoy más que nunca corren el riesgo de desaparecer por culpa de la actividad humana”, advirtió Della Seta.
“La permeabilidad de su piel los hace más sensibles a los cambios climáticos y ambientales, pero la principal amenaza es el número de ejemplares que mueren aplastados cuando van a depositar sus huevos”, señaló.
Así lo dijo
“Los sapos habitan en nuestro planeta desde hace 250 millones de años, pero hoy más que nunca corren el riesgo de desaparecer”.
Roberto della Seta
Presidente de Legambiente
(Reforma)
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