MARSOPAS Y VIDA PESQUERA ENFRENTAN POSIBLE EXTINCIÓN
03.8.07 - Leído 146 veces. Enviar esta notaJames C. McKinley Jr.
Los pescadores se reunieron en las primeras horas de la noche, donde el desierto se junta con el golfo azul, para hablar sobre la forma en que siempre habían vivido del mar y sobre el destino de una pequeña marsopa en peligro de extinción que pocos de ellos habían visto alguna vez
GOLFO DE SANTA CLARA, México; 8 marzo 2007.- Los activistas ambientales de Estados Unidos y México habían solicitado a los pescadores que dejaran de usar redes agalleras que causan el exterminio de la vaquita marina, marsopa que ahora tiene la dudosa distinción de ser uno de los mamíferos marinos en más peligro del mundo.
Sólo unas 400 sobreviven en las aguas del norte del Golfo de California, donde el Río Colorado alguna vez desembocó al mar, dicen los ambientalistas, y la única forma de salvarlas consiste en prohibir la pesca con redes en una área de aproximadamente 4 mil kilómetros cuadrados.
Los ambientalistas han propuesto pagarles a los pescadores para que no pesquen y desarrollar el turismo como una fuente alternativa de ingresos.
No obstante, los hombres de manos endurecidas por las cuerdas y de rostros curtidos por el tiempo se muestran escépticos.
“No hay nada más que hacer aquí excepto pescar”, dijo José Luis Carrillo, de 51 años, pescador de toda la vida, mientras veía con ojos entrecerrados al Golfo, el paisaje desértico y los botes pesqueros a lo largo de la costa. “No hay fábricas. No hay alternativas”.
El Gobierno mexicano estableció una reserva, en 1993, para proteger a las marsopas, que quedan atrapadas en las redes de pesca y se ahogan. Sin embargo, es demasiado pequeña, porque la pesca está prohibida en sólo unos mil 650 kilómetros cuadrados.
Los animales salen del área protegida y sus números siguen a la baja, dicen los biólogos. El año en que se creó la reserva, por ejemplo, las redes agalleras colocadas para atrapar peces y camarones mataron a alrededor de 39 vaquitas marinas en tan sólo uno de los tres principales puertos pesqueros de la parte norte del Golfo, señalan los investigadores.
“Hay un riesgo muy alto de que la especie desaparezca en unos cuantos años”, indicó Omar Vidal, biólogo y director de la organización World Wildlife Fund, en México. “Tenemos que actuar de inmediato”.
Algunos científicos y no pocos pescadores especulan que la disminución en la población de marsopas podría estar vinculada a los embalses y desviaciones del Río Colorado, en Estados Unidos. El río alguna vez bombeó toneladas de nutrientes y agua fresca hacia el hábitat de la marsopa, con lo que proporcionaba alimento para el final de una abundante cadena alimenticia.
Los biólogos, sin embargo, aseguran que estudios realizados a los cadáveres de las vaquitas marinas no muestran señales de desnutrición, sino múltiples cicatrices de redes de pesca.
Los activistas dicen que la solución es prohibir la pesca con redes en la parte norte del Golfo y establecer un fideicomiso, de 50 millones de dólares, y usar las ganancias para pagarles a los pescadores un total de aproximadamente 4 millones de dólares anuales, no para que pesquen, sino que emprendan otros oficios.
“La ventaja del incentivo financiero es que podría comprar tiempo”, señaló Lorenzo Rojas, biólogo del Instituto Nacional de Ecología, que estudia a la vaquita. “No queremos salvar a la vaquita y causar el hambre de las familias pesqueras”.
(The New York Times)


