EN MARCHA PROGRAMA DE RECOLECCIÓN DE PILAS
02.27.07 - Leído 905 veces. Enviar esta notaGuadalupe Rosales
11 pilas de botón de reloj pueden contaminar 6.5 millones de litros de agua, cantidad que llenaría la alberca olímpica de Ciudad Universitaria. ¡Sólo 11 pilas!: Greenpeace
En el DF se utilizan en promedio al año 51 millones que podrían provocar daños a la salud humana y al medio ambiente, pues 30 por ciento de sus componentes son agentes tóxicos
MÉXICO, D.F., 27 febrero 2007.- Este día el gobierno del Distrito Federal puso en marcha el Programa de Manejo Responsable de Pilas Usadas con la participación de la empresa Imagen y Muebles Urbanos, la que aportará el 100 por ciento de la inversión, y en un esfuerzo conjunto por comenzar a “educar a la gente en los temas ambientales” y fomentar su participación en la solución del problema.
En el jardín Ramón López Velarde, en la colonia Roma-Condesa, de la Delegación Cuauhtémoc, se anunció la puesta en marcha del programa que inicialmente pretende colocar 50 columnas-contenedores distribuidas en toda la ciudad, sobre todo en vías primarias y secundarias, a donde la gente no sólo podrá depositar sus pilas usadas, sino que tendrán información del daño que ocasionan los agentes químicos que contienen las baterías y los daños a las salud que ocasionan.
La secretaria de Medio Ambiente del Distrito Federal, Martha Delgado Peralta, expresó que el programa nació como respuesta a una iniciativa que partió de organizaciones civiles y de la sociedad en general, e informó que inicialmente se instalarán 50 columnas-contenedores y que para mayo se llegará a 280 ubicadas en todo el Distrito Federal.
Delgado Peralta señaló que este proyecto es un precedente muy importante en el que intervienen autoridades, iniciativa privada, organizaciones ambientalistas y la sociedad en general, con un objetivo común, el beneficio de los habitantes de la ciudad de México.
La responsable del medio ambiente capitalino indicó que la inversión total del programa correrá a cargo de la empresa Imagen y Muebles Urbanos (IMU), que será la responsable de instalar las columnas-contenedores, darles mantenimiento, recolectar, almacenar y trasladar las pilas usadas, las cuales serán llevadas al centro de transferencia de la empresa Multiquin SA (RIMSA), encargada del confinamiento final en Mina, localidad de Nuevo León.
En una segunda etapa del programa –agregó Delgado Peralta–, las pilas serán enviadas a una empresa recicladora con el objetivo de recuperar sus materiales.
Martha Delgado explicó que cuatro de cada diez pilas que entran al país son ilegales, la mayor parte provienen de China, las cuales no responden a las normas de fabricación que se tienen en el país, por lo que pidió a la gente ya no comprar pilas piratas, de las que venden en la calle a muy bajo costo.
Y señaló que en este programa no participa el gobierno federal, pero que sí se busca participar y coordinarse con las empresas fabricantes de pilas del país para que se sumen al programa y sustituyan agentes químicos altamente tóxicos como el mercurio, cadmio y manganeso, por otros no tóxicos.
La funcionaria destacó que la ciudad de México necesita disminuir la cantidad de desechos, ya que genera 12 mil toneladas diarias, y esto sólo se logrará si se hace una adecuada separación de residuos para su reciclaje, recuperación o reuso.
Martha Delgado informó que ya se buscan acuerdos y alianzas con otras empresas de mobiliario urbano, centros comerciales e instituciones de educación y de servicios para ampliar la capacidad de acopio de pilas y baterías en la ciudad de México.
Por su parte, Gerardo Cándano, director de Imagen y Muebles Urbanos, informó que el monto de esta naciente “inversión verde” está en alrededor de 150 mil pesos, fundamentalmente en contenedores.
“Creemos que es un proyecto que como empresa socialmente responsable debemos afrontar, no es un tema de costo. Lo fundamental es que el proyecto lo justifica, (pues) es tiempo de concientizar y educar a la gente en los temas ambientales”, dijo el empresario.
Explicó que el programa considera un total de 800 columnas-contenedores, pero que conforme se vayan instalando, se detectarán los lugares más sensibles o donde más se requieran. “Es un programa que irá creciendo”, subrayó.
En la puesta en marcha del programa también participó Sergio Gazca Álvarez, director de Planeación y Evaluación de Proyectos, quien indicó que cada habitante en el DF utiliza en promedio seis pilas al año, que podría ser una cantidad pequeña pero que al año llega a los 51 millones de pilas.
Destacó que el mercurio, el cadmio y el manganeso que contienen las pilas provocan daños a la salud humana y al medio ambiente, y que a pesar de ello no son considerados como residuos peligroso y por tanto son arrojadas a la basura como cualquier desecho, lo que causa contaminación ambiental, al suelo y al agua, al quedar a la intemperie y convertir esos agentes químicos en líquido o gases.
Por ello, aplaudió la puesta en marcha del programa e invitó a la población a participar, a tomar conciencia del problema y actuar.
En el acto participaron también Francisco Domínguez Aranda, director general de la Unidad de Bosques Urbanos y Educación Ambiental y José Luis Muñoz Soria, delegado en Cuauhtémoc, además de representantes de Greenpeace y la Organización Educación Ambiental, que participaron en la asesoría del programa y apoyarán la difusión del mismo.
Daños a la salud que ocasionan los agentes químicos de las pilas
Las pilas, esos artículos que utilizamos en juguetes, aparatos de sonido, y un sinfín de objetos, tan comunes en nuestra vida diaria y que consideramos inofensivos, son una fuente de energía altamente tóxica cuyo uso excesivo se está convirtiendo en un grave problema para la salud de las personas y muy perjudicial para el medio ambiente.
Las pilas contienen mercurio, cadmio, níquel, litio y plomo, sustancias con elevados niveles de toxicidad, y son esas baterías las que arrojamos a la basura cuando ya no nos sirven, las cuales van a dar a tiraderos a cielo abierto y en muchos casos son incineradas. El mercurio y el cadmio no se destruyen con el fuego, sino que son emitidos a la atmósfera en forma de gas, y otros como el plomo se queda concentrado en la ceniza producto de la incineración.
¿Y qué pasa con las pilas que se tiran a cielo abierto? A éstas pilas, con el paso del tiempo se les descomponen sus empaques metálicos, se oxidan o se queman con los incendios, lo que ocasiona que las sustancias químicas se vayan al suelo contaminándolo, y van más allá al penetrar al subsuelo contaminando los mantos de agua.
De acuerdo con información de Greenpeace, 11 pilas de botón –las utilizadas en relojes, por ejemplo– de óxido de mercurio, pueden contaminar 6.5 millones de litros de agua, cantidad que llenaría la alberca olímpica de Ciudad Universitaria. ¡Sólo 11 pilas!
Y los daños a la salud van desde padecimientos neuronales hasta urológicos. Diversos estudios médicos han demostrado que el consumo constante de alimentos contaminados con mercurio puede ocasionar cambios de personalidad, pérdida de la visión y de la memoria, además de sordera, problemas en riñones y pulmones, y hasta cáncer en algunos casos. En las mujeres embarazadas les puede provocar daño en el cerebro y diversos tejidos del bebé.
Respecto al cadmio, al ser respirado, lesiona los pulmones, y si es ingerido, se queda en los riñones, dañándolos. Mientras que la exposición al níquel causa alergias y ataques de asma a las personas sensibles a este químico. Y respirar altas cantidades de este metal produce bronquitis crónica, cáncer de pulmón y en la nariz. El plomo afecta el sistema nervioso, riñones y al sistema reproductor.
De esta manera, al consumir más pilas cada vez, estamos contribuyendo a que una mayor cantidad de sustancias tóxicas sea liberada al medio ambiente y en consecuencia en perjuicio de nuestra salud.
De acuerdo con Greenpeace, de 1960 a 2003 se han arrojado a la basura aproximadamente 635 mil toneladas de pilas, de las que un 30 por ciento de sus componentes son agentes tóxicos, es decir 190 mil toneladas de sustancias dañinas a la salud humana y para el medio ambiente.
Colabora. Siempre que puedas, evita el uso de las pilas, de lo contrario, utiliza pilas recargables; prefiere los productos que utilicen electricidad, no compres pilas piratas, no las tires en la basura, la calle, el campo, o cuerpos de agua, tampoco las entierres ni las quemes.
Si quieres más información acerca del Programa de Manejo Responsable de Pilas Usadas en el DF, llama al teléfono 53458176 o en la página www.sma.df.gob.mx
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