DAN UN POCO DE AMOR A LA TIERRA: BODA 100 POR CIENTO RECICLABLE
02.19.07 - Leído 118 veces. Enviar esta notaHacen bodas con diseño 100 por ciento reciclable. ‘¿Qué quieres decir con tenedores hechos de papa?’
19 febrero 2007.- La idea que tiene Kate Harrison de una boda tipo cuento de hadas es algo así:
Reunir a más de 150 amigos y familiares en una granja orgánica para una serie de excursiones y recorridos ambientales en la víspera de la boda.
Calcular la distancia que viajarán los invitados y compensar sus emisiones de bióxido de carbono con donaciones a programas que siembran árboles o conservan las selvas tropicales.
Utilizar hortensias, bayas y otras flores locales y de temporada para su ramo de novia y los centros de mesa, en lugar de quemar combustible para transportar flores desde granjas remotas. Diseñar un menú orgánico de otoño (por la misma razón). Encontrar un vestido vintage para evitar el desperdicio de un vestido de boda que sólo se usará una vez.
“Bien vale la pena iniciar tu vida juntos en una manera que va de acuerdo con tus valores y creencias”, expresó Harrison, de 28 años, estudiante de la escuela de graduados en la Universidad de Yale, quien se casará en octubre. “No quieres que este evento, que se supone iniciará tu vida en pareja, sea a expensas del ambiente o de los trabajadores en otro país”.
Harrison es una futura novia fuera de serie, cuya boda gira en torno al planeta, en lugar de “en torno a mí”. Las personas en el negocio de los enlaces matrimoniales dicen que la boda amigable con el ambiente o “verde” se ha establecido como nicho, al extenderse su atractivo y estimular una mini industria de tiendas y sitios en la Red que ofrecen a las parejas platos biodegradables hechos de fibra de caña de azúcar y flores cultivadas de acuerdo con prácticas de agricultura sostenibles.
La calidad y elección de productos ha mejorado tanto que el concepto verde se disemina a otras clases de celebraciones, lo que permite a las personas que ofrecen fiestas acoger a la Tierra sin sacrificar el estilo, afirman planificadores de fiestas y otros miembros de la industria.
“La gente ahora toma decisiones de compra basadas en preocupaciones ambientales”, señaló Gerald Prolman, fundador de OrganicBouquet.com, florista orgánico en línea. Prolman, quien dijo que su sitio en internet ha duplicado sus ventas anualmente desde que abrió, en el 2001, añadió un negocio mayorista en agosto para satisfacer la creciente demanda.
“Ya sea comida, algodón o flores”, dijo Prolman, “la gente pregunta: ¿cómo se les trata a los trabajadores agrícolas? ¿Quién produjo el producto? ¿Cómo afecta al ambiente ese proceso?”.
Eric Fenster, propietario de Back to Earth, compañía de banquetes orgánicos, en Berkeley, California, declaró que cuando inició su negocio, en el 2001, sus clientes consistían casi exclusivamente de grupos de justicia social y ecologistas sin fines de lucro. Sin embargo, ese mercado ha crecido al grado que las bodas ahora componen una tercera parte de su negocio.
Y pocos eventos ofrecen tantas oportunidades para decir “sí me importa” que una boda, cuyo costo promedio es de entre 25 mil y 30 mil dólares. Las revistas para novias también han reconocido la tendencia y un nuevo sitio en línea, Portovert.com, hizo su debut el mes pasado, para atender a “las novias y novios conocedores de la ecología”.
Millie Martini Bratten, directora editorial de la revista Brides, dijo que durante los últimos cinco años, el interés en las bodas verdes ha florecido de un deseo de incorporar unos cuantos elementos verdes, como un menú estrictamente vegetariano, hasta asegurar que toda la celebración no contribuirá a mermar los recursos naturales. Esto podría incluir encontrar salones que practican el reciclado, contratar a proveedores de banquetes que utilicen ingredientes cultivados localmente, decorar con plantas en maceta que pueden ser trasplantadas y usar velas fabricadas a base de soya, en lugar de las hechas de cera de petróleo.
“Vuelve a la boda aún más significativa”, expresó Martini Bratten, cuya edición de febrero-marzo de su revista presenta una guía de planificación para una boda verde.
Sin embargo, ¿pueden las bodas realmente tener un efecto significativo sobre el calentamiento global, particularmente si la pareja sale posteriormente en un vuelo transatlántico, que arroja emisiones, a la luna de miel?
Janet Larsen, directora de investigación en el Earth Policy Institute, grupo de investigación ambiental en Washington, dijo que todo granito de arena ayuda. “Todas las acciones se suman. Cualquier cosa que puedan hacer las personas para reducir su impacto total sobre el ambiente puede tener un efecto importante”.
Joshua Houdek, de 32 años, y Kristi Papenfuss, de 35, planean una boda de “cero desperdicio” para 250 invitados, en agosto.
En vez de regalos tradicionales, Houdek y Papenfuss, maestra de primaria, planean pedir a los invitados que participen en proyectos de energía renovable y reforestación para contrarrestar su consumo de energía o donen al Sierra Club u otros grupos ecologistas.
Para su boda, Harrison, quien estudia abogacía y una maestría en administración ambiental, y su prometido, Barry Muchnick, de 33 años, también estudiante de la escuela de graduados en Yale, planean invitar a los asistentes a una carne asada en una granja orgánica en el norte de Nueva York. La ceremonia, al día siguiente, tendrá lugar en Castle Rock, castillo del Siglo 19 propiedad del Estado, seguida por la recepción en un restaurante que sirve comida orgánica.
Todo suena a más trabajo y gasto que la boda tradicional. Ted Ning, director ejecutivo del Lohas Journal, guía de recursos para negocios con conciencia ambiental, señaló que optar por lo orgánico frecuentemente significa pagar hasta 20 por ciento más porque muchos productos provienen de granjas pequeñas que no reciben subsidios gubernamentales, sin embargo, algunas novias apuntaron que una boda en una granja es más económica que en un hotel o salón.
Muchas parejas dijeron que sus amigos y familias con mucha frecuencia también quieren dejar huella.
“Tengo un par de familiares que creen que algunos detalles son innecesarios, pero valoran la mentalidad que hay detrás de ello”, comentó Harrison. “Es una enorme oportunidad para que las personas tomen decisiones que pueden incidir en el cambio. Es una de las mayores contribuciones que uno puede hacer como adulto joven”.
(New York Times)
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