COMIENZAN TRABAJOS PARA ‘ARCA DE NOÉ’
02.8.07 - Leído 213 veces. Enviar esta notaLa función del ‘Arca de Noé’ será contener muestras de cultivos del mundo, para recurrir a ellas en caso de extinción por desastres ambientales
LONDRES, Inglaterra; 8 febrero 2007.- En la profundidad del Círculo Polar Ártico está por comenzar el trabajo en una gigante “Arca de Noé” helada, para resguardar cultivos de alimentos que proporcionarán un último bastión en la lucha contra el calentamiento global.
Y en un año, las primeras semillas de lo que será eventualmente el hogar para muestras de 1.5 millones de variedades distintas de cultivos agrícolas del mundo estarán arropadas dentro de las bóvedas de una montaña, en el archipiélago de Svalbard.
Allí, al final de un túnel de 120 metros dentro de una montaña, a 80 metros de los niveles del mar, estimados si se derrite el hielo polar, y a 18 grados centígrados bajo cero, las muestras permanecerán como en un depósito de seguridad bancario.
“Será el mejor congelador del mundo por varios órdenes de magnitud. Las semillas estarán seguras allí durante décadas”, afirmó Cary Fowler de la Fundación para la Diversidad de los Cultivos Globales de la Organización para la Alimentación y la Agricultura.
“Svalbard es un respaldo de seguridad y esperamos no tener que utilizarlo nunca”, añadió.
El Gobierno noruego está pagando la construcción valorada en 5 millones de dólares y la Fundación para la Diversidad de los Cultivos Globales carga con unos 125 mil dólares anuales estimados de costos de funcionamiento.
“Estamos regresando a las variedades más viejas porque allí es donde se halla la diversidad genética más amplia (…) y diversidad es protección”, explicó Fowler en Londres.
Svalbard no hallará y clasificará a las semillas. Eso queda para los varios bancos de semillas alrededor del mundo en la línea frontal de la lucha por proteger la biodiversidad.
La función del Arca de Noé Ártica será contener muestras de todas las variedades de cultivos alimentarios para el caso de que desastres golpeen cualquiera de los bancos, como el tifón que destruyó el banco de genes de cultivos agrícolas de Filipinas en octubre.
También asegurará una fuente de material de investigación para los botánicos del mundo, que buscan crear variedades de cultivos que sean capaces de soportar cambios masivos en los patrones de precipitaciones y en las temperaturas que pueden venir con el calentamiento global.
Nuevas variedades
Científicos alrededor del mundo predicen que las temperaturas globales promedio podrían aumentar entre 1.8 y 4.0 grados centígrados este siglo, debido a las actividades humanas, poniendo a millones en riesgo por el aumento de los niveles del mar, inundaciones, hambrunas y tormentas.
“Los cultivos actuales están adaptados al clima actual. Si comienza a cambiar eso cambia todo”, dijo Fowler.
“Los criadores de plantas tendrán que diseñar variedades totalmente nuevas”.
“Ya tenemos una crisis de agua con la agricultura y el cambio climático la empeorará. Esta no es sólo una cuestión de trasladar los cultivos hacia el norte. Todo cambia: la luz solar, las temperaturas, los insectos, los polinizadores”, añadió.
La colección de semillas no incluiría variedades híbridas modernas porque en conjunto tenían diversidad genética fuera de ellas, explicó.
Tampoco descartaría que estén incluidos los organismos genéticamente modificados, por la simple razón de que sería virtualmente imposible controlarlos. En cualquier caso, nunca totalizarían más de un pequeña fracción del total.
Las bóvedas en el remoto archipiélago, ubicado a mil 500 kilómetros al norte del Círculo Polar Artico, deberán ser excavadas y revestidas con concreto de un metro de grosor para octubre, para proceder a la instalación de sistemas y poder tener una apertura formal en el 2008.
Dentro de dos años deberían estar albergando la vasta mayoría de las variedades de cultivos alimentarios del mundo mediante y un aislamiento espléndido, helado y permanente.
(Reuters)
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