ACUSAN A FIRMAS HARINERAS DE USAR MAÍZ TRANSGÉNICO
01.31.07 - Leído 182 veces. Enviar esta notaDocumentan que Minsa y Maseca usan a mexicanos. Que no se utilice a los mexicanos como “conejillos de indias” -ante la crisis del básico- y que se ofrezca un alimento de calidad y seguro: Greenpeace
MÉXICO, D.F., 31 enero 2007.- Las empresas Maseca y Minsa usan maíz transgénico para elaborar las tortillas que forman parte del pacto “para estabilizar el precio” de dicho producto, firmado con el gobierno federal el pasado 18 de enero, denunció Greenpeace México.
La organización ambientalista exigió que no se utilice a los mexicanos como “conejillos de indias” -ante la crisis del básico- y que se ofrezca un alimento de calidad y seguro.
“Ante el alza al precio del maíz, los consumidores exigimos tortillas a precio accesible, pero sin que se sacrifique su calidad y seguridad: no somos animales para ser alimentados con maíz forrajero, ni somos conejillos de indias para que se experimente con nuestras familias con maíz transgénico. Los mexicanos demandamos a Maseca y a Minsa que garanticen plenamente que en su producto no usarán granos transgénicos que europeos, japoneses, chinos e incluso estadounidenses se niegan a comer”, dijo Areli Carreón, coordinadora de la campaña de consumidores de Greenpeace-México.
En rueda de prensa, la organización ofreció documentos oficiales y pruebas de laboratorio para “desmentir” declaraciones de ambas harineras que aseguran no utilizar transgénicos (organismos vivos alterados en su estructura genética por métodos de laboratorio para conferirles características de durabilidad, sabor o color, y que pueden provenir de reinos distintos al que es modificado: animales, bacterias o semillas).
Refirió que Maseca tiene un compromiso público en Estados Unidos y Europa de no usar transgénicos en sus productos, pero no en México, país en el que -desde 2005- se le ha solicitado información sobre este tema y nunca ha respondido.
De hecho, en el reporte anual de 2005, Maseca reconoce como riesgo para sus socios e inversionistas la posibilidad de utilizar maíces transgénicos no aprobados para consumo humano, y ante la imposibilidad de demostrar que su producto es “100% natural” la empresa se vio forzada a retirar esta frase de sus mensajes comerciales, luego de que Greenpeace la demandó por publicidad engañosa en junio de 2005. En tanto, Minsa no pudo comprobar que no usa transgénicos, a pesar de afirmarlo por escrito.
En este contexto, los activistas de la organización de origen canadiense presentaron los resultados que dan cuenta de la presencia de organismos genéticamente modificados (OGM) o transgénicos en los alimentos que se expenden por el pacto con el gobierno federal, incluso más baratos en relación con las tortillerías populares (menos de seis pesos) en las tiendas de autoservicio de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y en Wal-Mart.
Greenpeace explicó haber comprado 11 muestras de nueve harinas de Maseca y dos de Minsa a la venta al público elaboradas en distintos estados de la República y las sometió a la prueba de reacción de cadena de polimerasa, mejor conocida como PCR, que es la prueba más rigurosa y precisa para detectar organismos genéticamente modificados.
“Las pruebas se llevaron a cabo en dos ocasiones distintas, lo que demuestra que la presencia de transgénicos es una política deliberada de utilizar estos granos riesgosos en nuestras tortillas sin garantizar su inocuidad y sin informarlo al consumidor”, acusó Carreón.
(El Universal)
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