HOLBOX: UN PARAÍSO EN LA TIERRA
01.29.07 - Leído 3,978 veces. Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
¿Te vas de viaje? A tres horas de Cancún vive, callada y oculta, una isla idónea para los ecoturistas y aventureros
MÉXICO,D.F.; 27 enero 2007.- Imagina el sureste mexicano. Inmenso mundo de flora y fauna. Concurrido sitio turístico para los amantes del mundo maya. Paradisiacas playas del Caribe. Ahora olvida todo eso que conoces ya. Borra de tu mente los antros de Playa del Carmen.
Huye del aspecto citadino que comienza a tomar Cancún.
Aléjate. Toma un camión al puerto de Chiquilá. Tres horas te separan de tu destino. Cruzas las sabanas yucatecas, planos paisajes en los que sólo sobresalen, a lo lejos, unas cuantas palmeras. Dorados por los rayos del sol, los extensos pastizales comienzan a mezclar sus colores con la selva baja.
La vegetación comienza a cambiar; el verde se apodera, metro a metro, de tu entorno.
Es el hogar del jaguar, del mono araña, del venado. Miles de aves, endémicas y migratorias, como el cardenal, el oriol o el loro, revolotean de un lado a otro. Plagada de bromelias y orquídeas, una enorme ceiba vigila tus pasos; más allá, un zapote (el árbol chiclero), chacás, chechenes, cedros, palmas… Juntos te dan la bienvenida.
Llegaste. Te das cuenta porque la flora cambió de nuevo. Pareciera que los árboles poco a poco se acaban y después de ellos no se ve más. De un humedal salen, de pronto, decenas de garzas blancas y morenas; espátulas rosadas, cormoranes, fragatas y pelícanos. Unidas en vuelo a las libélulas multicolores, te avisan que el agua está cerca. Aquí es el lugar.
Frente a tus ojos se extiende un inmenso cuerpo líquido. Una baja porción de tierra separada de la zona continental se asoma desde la lejanía. Es la isla Holbox, acumulación de arena que en 47 kilómetros de largo por 2 de ancho alberga un pueblo de 2 mil personas, una gran variedad de aves marinas, tortugas, manglares y blancas playas.
El trayecto en lancha de Chiquilá a Holbox es corto. Treinta minutos bastan para despegar los pies del suelo y volar. Volar acompañado de delfines que saltan, atraídos por el golpeteo de la proa sobre el agua. Prepárate a conocer una isla bendita.
Alcanzas a vislumbrar las pequeñas casas mayas: techo de palma, porche al frente, paredes de madera con dos puertas. Las calles sin pavimento se extienden entre ellas. Arena… Sólo hay arena de un extremo a otro de la isla. No hay carros. El medio de transporte: la bicicleta y el carrito de golf.
El océano muestra su azul desnudez. Infinito y tranquilo, recibe las zambullidas de las aves en busca de alimento. Los niños corren, juegan y se bañan tranquilos y solos, sin los ojos vigilantes de sus padres. También la inseguridad se quedó atrás.
Cuando el cielo se despinta, una parvada de ruidosos flamencos se pierde entre las nubes. Aparecen entonces los pescadores, que regresan de echar redes. La comida nunca falta. Tanto el holboxeño como el turista tienen a diario el pescado más fresco. Los mariscos son la especialidad y los preparan de diferentes maneras.
Así es la vida en medio del océano. Al final del Mar Caribe, justo donde se une con las aguas del Golfo, se encuentra este universo natural que obliga a dejar de lado los zapatos, el reloj y el celular para retroceder en el tiempo, escuchar el croar de las ranas, mirar el cielo salpicado de estrellas y dejar que, como antes, la Naturaleza nos arrope noche a noche.
Cómo llegar
Para llegar a isla Holbox es necesario tomar un avión hacia la ciudad de Cancún (DF-Cancún o Toluca- Cancún). De preferencia hacerlo temprano, pues una vez en Cancún hay que dirigirse a la central de autobuses ADO, donde se toma un camión al puerto de Chiquilá. Hay salidas a las 10:00, 11:30 y 12:45 horas. Al llegar al puerto, tomar una lancha que cruzará a la isla (hay traslados desde las 6:00 hasta las 20:00 horas).
Dónde dormir
Al llegar al pueblo de Holbox puedes hospedarte en hotelitos frente al mar. Hotel ecológico Villas Chimay, Posada Mawimbi o La Palapa. Habitaciones de 500 a mil pesos. Si tu plan es austero, puedes usar las posadas del pueblo o el camping “Ida y vuelta”.
Dónde comer
La especialidad es el pescado. Puedes comerlo al Tikinxik (adobo regional), en ceviche, asado, frito, empanizado, al mojo de ajo o a la mantequilla en restaurantes típicos, como Buena Vista, Villamar o Cariocas (todos sobre la playa).
Tips
- Llevar repelente contra mosquitos.
- Cargar efectivo suficiente. No hay banco ni cajeros.
- Comunicarte y comprar víveres no será problema. Hay internet, teléfonos públicos y minisúper.
- Si vas por más de una semana y te preocupan las actividades para ti y tus hijos, puedes ir al cineclub y biblioteca “La Libélula”. Ahí podrán informarte de los tours y lugares interesantes para visitar, dentro o fuera de la isla.
- Holbox es un lugar muy seguro. Tus hijos pueden divertirse con libertad, pues el mar es muy bajo y tranquilo, y en las calles no transitan carros.
- Cuida este pequeño paraíso. Evita introducir basura, reutiliza tus botes de plástico y tira los desechos en su lugar. No uses los carritos de golf sobre la playa, pues los nidos de golondrinas y las conchas se destruyen.
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