FIJAN REGLAS A CAMPOS DEL GOTCHA
01.13.07 - Leído 1,216 veces. Enviar esta notaRedacción Planeta Azul
Buscan proteger bosques. Responden 11 empresas a la convocatoria lanzada por la Corena para respetar la ecología
MÉXICO, D.F.; 13 enero 2007.- En los campos de gotcha del Distrito Federal otra batalla ha comenzado a librarse. En vez de conquistar la bandera del triunfo o suprimir a los competidores, la gesta busca incorporar controles para reducir el impacto ambiental del deporte extremo.
La Comisión de Recursos Naturales (Corena) convocó a las 17 empresas establecidas en los cinco años recientes en predios del suelo de conservación ecológica, sobre todo en el parque nacional del Ajusco, para fijar reglas de funcionamiento destinadas a mitigar las afectaciones producidas en las batallas.
Con pistolas de aire, que disparan balas de plástico para marcar con pintura a los contrincantes y así nulificarlos, el juego del gotcha desarrolló escenarios de enfrentamiento en medio de las montañas, entre árboles y con un público que va en aumento.
“Es un juego que se ha puesto de moda, pero como autoridades tenemos que regular las consecuencias de sus actividades en las zonas ecológicas de la ciudad, en donde se han situado la mayoría”, expuso el director de la Corena.
De las 17 empresas convocadas, previa clausura a la mayoría, 11 se adhirieron a un convenio en el cual la Corena estableció condicionantes de operación, entre ellas suspender la utilización de los árboles para clavar tornillos o agarraderas de la utilería de los juegos. Los 6 campos restantes cerraron.
También se les pidió retirar los autos chocados, los aviones o los castillos instalados sobre el suelo, adaptados como parte de la espectacularidad de los escenarios, en donde inhibían la infiltración de los caudales de lluvia, aunque algunos han incumplido.
Por el mismo perjuicio al acuífero y con tal de evitar la urbanización gradual de los terrenos alquilados a comuneros o ejidatarios, las autoridades les demandaron levantar las planchas de concreto construidas para habilitar estacionamientos o incluso erigir oficinas.
También se les requirió evitar redes que impidan el vuelo de las aves o alterar las condiciones que constituyen el hábitat de flora y fauna, incluida la música, que en el bosque es contaminación por ruido.
“Ha sido un proceso de aprendizaje, para los que hacemos el juego y las autoridades, porque desconocían por ejemplo que la pintura es biodegradable, al igual que las cápsulas de las balas o que las marcadoras sólo usan aire comprimido, no gases químicos”, explicó Juan José Cajiga, de Sykaryos, uno de los campos situados a los costados de la carretera Picacho-Ajusco.
El requisito más importante del convenio fue el que cada empresa gestione autorizaciones de impacto ambiental, cuyas resoluciones administrativas representen las normas en las cuales deberá basarse el funcionamiento de los campos de batalla.
PREPARAN TORNEO ENTRE EXPERTOS
El próximo fin de semana, los 3 mil aficionados al juego del gotcha en la Ciudad de México realizarán un torneo en el parque nacional del Ajusco.
En el campo Extreme, situado en el kilómetro 11 de la carretera Picacho-Ajusco, sábado y domingo competirán 16 equipos.
“Este es un deporte extremo, no un juego bélico; usamos marcadoras, no pistolas; cápsulas, no balas; no te ‘matan’, quedas fuera”, dijo Fernando Vargas, asistente habitual a los campos.
El gotcha surgió a partir de la práctica de marcar árboles muertos con pistolas de aire y cápsulas de pintura, en Canadá y Estados Unidos, en donde las normas ambientales son muy estrictas, “en México ya las estamos siguiendo”, aseguró Fernando Corona quien practica este deporte.
EL TERRENO DE BATALLA
Autoridades ambientales regularon el funcionamiento de las zonas de juego, después de 5 años que operaron sin control.
• Las empresas deben ofrecer equipo de protección al jugador y garantizar que los prados estén aislados para que no sean maltratados.
• Los aficionados leen en mantas las normas que deben acatar, como no jugar entre los árboles.
• Los empresarios deben presentar estudios para comprobar que las balas son biodegradables.
• El uso de vehículos o aviones para que los jugadores se escondan quedó prohibido, aunque algunos campos los conservan.
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