URGE UN ÓRGANO QUE REGULE LA BASURA EN EL PAÍS
12.30.06 - Leído 213 veces. Enviar esta notaPlantea el Instituto Nacional de Ecología que un ente rector defina políticas nacionales y formule planes para el manejo de desperdicios, y que se eche mano de la tecnología y de los ´pepenadores´
MÉXICO, D.F.; 30 Diciembre 2006.- Las centrales de autobuses, los centros de salud, las tiendas departamentales, las obras para vivienda y las plantas de tratamiento de aguas negras establecidos en México tienen inquietas a las autoridades gubernamentales porque no saben qué hacer con las 134 mil toneladas de desperdicios que -en promedio- esas ramas de actividad arrojan diariamente.
Este año, por primera vez en México se realizó un diagnóstico de los desechos que esos sectores arrojan y se les separó del resto con el nombre de “Residuos de Manejo Especial” por los volúmenes que implican y porque no son necesariamente tóxicos ni de casas habitación.
Sin embargo, hasta la fecha no han sido contabilizados debidamente a falta de un estudio estricto, señala el Instituto Nacional de Ecología (INE), quien advierte que será necesario crear un “ente rector de los desechos” para ordenar la actividad con tecnología, especialistas a cargo del tema en los municipios, e incluir a los pepenadores, pues por lo serio del problema han sido dejados de lado por los tres niveles de gobierno.
En este primer ejercicio, los resultados obtenidos -y no del todo precisos- revelaron que lo que más se tira en esos sitios son cartón, alimentos y plásticos, pero queda pendiente de investigar sobre los residuos empleados en el sector de la construcción; los desechos de las actividades pesqueras, agrícolas, silvícolas, avícolas y ganaderas, así como los desperdicios tecnológicos provenientes de las industrias de la informática que fabrican productos electrónicos, vehículos automotores y otros que, al concluir su vida útil, requieren de un manejo específico.
Pese a estas limitantes, los principales hallazgos contenidos en el Diagnóstico Básico para la Gestión Integral de Residuos del INE, ubican al sector de la construcción y la demolición como el que mayor cantidad de desperdicios emite al registrar un promedio de 13 mil 130 toneladas diarias de materiales provenientes de obras para vivienda, comercios, industria e infraestructura.
Sin embargo, se advierte que este sector es “tal vez donde más reciclables se encuentran, por la tradición y por su recuperación y aplicaciones por ejemplo adocretos, arcillas, tabiques, ladrillos, mampostería, concreto armado, etcétera”.
El diagnóstico del INE expone que “actualmente las empresas dedicadas al reciclaje de esos materiales cobran aproximadamente 40 pesos por metro cúbico de escombro para recibirlos (sin incluir el transporte)”, por lo que aquí se genera un negocio que implica ganancias importantes.
Por su parte, los servicios de salud producen diariamente 323 toneladas de desperdicios (que no incluyen los biológico-infecciosos como gasas, sangre, jeringas, algodones, restos de medicamentos, orina y desechos de quirófanos y salas de atención a pacientes).
Se trata, en su mayoría, de cartón y productos empleados para la atención de los usuarios y otros que el mismo público origina.
En el caso de los servicios de transporte, se reporta un promedio diario de 495 toneladas de desperdicios la mayor parte de los cuales, surgen en las terminales de pasajeros, administrativas y comerciales, así como por el movimiento de las unidades, sobre todo autobuses (que es el medio de transporte más empleado por 75% de los mexicanos).
En lo concerniente a las operaciones marítimas, el informe expone que los residuos están regulados por el Convenio Internacional para Prevenir la Contaminación por los Buques (Marpol, por sus siglas en inglés) que prevé la disposición de instalaciones de recepción adecuadas, en tanto que los desechos fecales deben ser tratados en plantas apropiadas o a cierta distancia de la costa, por lo cual no han sido incluidos.
En las plantas de tratamiento de aguas residuales el problema a tratar son los lodos, cuya producción diaria es estimada en 3 mil 201 toneladas pero también aquí -como en los buques- se maneja una regulación especial que obliga a darles tratamiento especial. El conflicto es que no hay la suficiente infraestructura para ello.
Ente rector para la basura
El INE, instancia encargada de realizar investigación para establecer las políticas ambientales en el gobierno federal, reconoce que estos resultados no son del todo precisos porque no se hicieron trabajos de campo, muestreos de generación de los desperdicios; verificaciones de datos en las fuentes generadoras o con los integrantes de la infraestructura disponible para el manejo de los mismos; pero es el primer paso para armar las estrategias para la prevención y gestión de estos desperdicios, así como la definición de acciones que, hasta ahora, México no tiene.
“No se cuenta con un ente rector, coordinador único nacional que defina políticas, formule planes, programas y proyectos, estrategias específicas y sea responsable del sistema de información e indicadores necesarios para la toma de decisiones”, señala el diagnóstico y añade: “No existen tampoco, los espacios para la vinculación entre la Federación, entidades federativas, municipios y sector privado y, sin embargo, los impactos ambientales ocasionados por un mal manejo de los residuos se manifiestan principalmente en la contaminación de suelos, aire, aguas superficiales y subterráneas, o bien por afectaciones a la salud pública, por la emisión de contaminantes producto de la combustión inadecuada de los residuos o la transmisión de patógenos”.
A esto -añade- se suman los impactos de orden estético y de incomodidad por ruidos, malos olores y desorden ocupacional.
Advierte en este sentido que es necesario formular una política nacional para la prevención y gestión de los residuos, que vaya más allá del tema ambiental y se constituya en la línea base de definición de acciones y estrategias.
Asimismo, expone que es necesario avanzar en la regulación de las tarifas; el fomento de una cultura de pago de los servicios; la regulación y control de la calidad del servicio; el fortalecimiento del desarrollo tecnológico e investigación; la inclusión de personal técnico y administrativo calificado en los niveles gerenciales y directivos de los municipios y la incorporación del sector informal de reciclaje (los llamados pepenadores) en actividades formales.
También será básico fomentar la participación de la sociedad civil; propiciar la independencia de la entidad municipal como prestadora del servicio para los Residuos Sólidos Urbanos, además del desarrollo de mecanismos para el control y transparencia de la asignación y ejercicio de recursos presupuestales de este sector.
(El Universal)
Enlaces Relacionados

