DEL MUNDO PARA HAWAII: BASURA PLÁSTICA
11.15.06 - Leído 367 veces. Enviar esta notaEn su travesía hacia México, tras su paso por las islas de Hawaii, el buque Esperanza de Greenpeace cruza uno de los mayores remolinos de desechos del mundo, en medio del Océano Pacífico
PACÍFICO NORTE; 15 de Noviembre de 2006.- También denominado “el parche de basura” del Pacífico Norte, es el epicentro de un sistema de corrientes y vientos que concentra una sustancia popular: el plástico.
Cada año se producen 135 mil millones de kilos de plástico en todo el mundo, y tan sólo se recicla una pequeña parte. ¿A dónde va a parar el resto? La mayor parte termina en vertederos pero una porción llega a nuestros océanos. Como el plástico resiste la degradación, su vida puede extenderse durante cientos de años. La acción del sol, los vientos y las corrientes lo rompen hasta formar pequeños fragmentos del tamaño de un bocado que los animales confunden con comida.
El plástico que se encuentra en este remolino proviene de muchos países, incluso México. Es un ejemplo de cómo arrojar basura en nuestras playas causa impactos incluso a cientos de kilómetros de distancia.
Un inmenso remolino de desechos
El remolino oceánico de desechos es una de las áreas más estudiadas de acumulación de plástico en nuestros océanos. En su máxima extensión puede llegar a tener el tamaño del estado de Texas. Está compuesto por todo tipo de elementos, desde pequeños trozos de restos de plástico hasta grandes trozos de redes de deriva.
A medida que los desechos se concentran en el remolino aumenta su impacto de muerte y destrucción. Los fragmentos plásticos, confundidos con alimento, se han encontrado dentro de todo tipo de animales marinos, desde ballenas hasta zooplancton. Incluso es la causa de muerte de animales como albatros y tortugas marinas que lo acumulan en el tracto digestivo hasta sufrir asfixia o inanición (a pesar de que su estómago está lleno).
¿De dónde proviene?
Sólo un pequeño porcentaje de los desechos encontrados en el mar se originan ahí, el resto proviene incluso de zonas remotas. ¿Cómo llega hasta aquí? A veces se origina como basura callejera o como residuos industriales. Con la lluvia, con los desagües pluviales y con los ríos llegan hasta el océano. Una vez allí, el plástico permanece en el ecosistema durante décadas.
Durante el año en que se ha llevado a cabo la expedición En defensa de nuestros océanos, los científicos y la tripulación a bordo del Esperanza han tomado muestras de las aguas para determinar la presencia del plástico y su impacto en el entorno oceánico.
Lo que TÚ puedes hacer
Todos somos responsables de este desastre y será necesario que pongamos empeño para evitar que la situación empeore. Ha llegado el momento de replantearnos la forma en que, como sociedad, hacemos uso (o abuso) del plástico. Aquí te indicamos algunas de las cosas que puedes hacer desde ahora:
• Cada vez que veas basura, recógela y deposítala en el lugar apropiado.
• Reduce, reutiliza, recicla: lo has oído antes, pero ahora ya sabes lo que pasa si no lo haces. Haz conciencia de todo lo que compras y evita los productos con demasiadas envolturas y embalajes, especialmente en productos desechables.
• Solicita más y mejores instalaciones de reciclado en tu zona.
• Participa en la limpieza de arroyos, ríos y playas locales, o bien organízala tú mismo. Aunque estas acciones no solucionen el problema, resultan muy eficaces para llamar la atención sobre el gran problema que sufre el litoral.
• Si vives cerca del océano o de algún río que desemboque en él, es probable que los desagües pluviales arrastren desechos directamente hacia el mar. Ten conciencia de ello y de otras fuentes potenciales de basura marina que puedan existir en tu zona, y exige su eliminación.
• Haz conciencia de tu huella ecológica. Fomenta el cambio mediante tus decisiones y no aceptes el paradigma actual de “usar y tirar”.
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