RECONOCE INAH DAÑO A VESTIGIOS POR TIRADERO EN LA ZONA ARQUEOLÓGICA DE SAN RAFAEL
10.28.06 - Leído 126 veces. Enviar esta notaEvalúan arqueólogos afectaciones en San Rafael. Antes que una acción legal, el director del organismo dice que se debe reubicar el basurero
México, D.F. 27 de Octubre 2006.- Los daños causados por el basurero instalado en la zona arqueológica de San Rafael pueden ser irreversibles, reconoce el director general del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Luciano Cedillo.
“La basura se está descomponiendo; hay procesos químicos que es factible que puedan afectar las estructuras, aunque también depende de las características de la piedra”.
Actualmente, se encuentran dos arqueólogos del INAH en la zona, pero se podría enviar un equipo mayor para evaluar los daños en el área, afirma en entrevista Cedillo.
REFORMA publicó ayer que un tiradero con toneladas de basura permanece desde 1994 en el sitio localizado en Arroyo Seco, municipio de Querétaro, en una zona ubicada en la Sierra Gorda de Querétaro, declarada reserva de la biosfera.
Diego Prieto Hernández, delegado del Centro INAH de Querétaro, asegura que busca gestionar con las autoridades municipales y la Secretaría de Desarrollo Sustentable de la entidad la firma de un convenio para reubicar el basurero.
El funcionario tiene también como tarea reunir entre el gobierno estatal y el INAH los recursos necesarios para el cierre del tiradero.
Según Prieto Hernández, la Sedesu calcula que la clausura y reubicación del tiradero podría ascender a 2 millones de pesos.
El director del INAH dice estar enterado de los sucesivos requerimientos hechos por el delegado del Centro INAH en Querétaro a los presidentes municipales de Arroyo Seco para que reubicaran el tiradero, lo cual no se logró, dice, por falta de recursos.
“Es un problema histórico que se ha ido acumulando. Necesitamos buscar la manera de articular de manera conjunta soluciones y alternativas”.
Ubicado a 187 kilómetros de Querétaro, el sitio de San Rafael pertenece al complejo cultural Río Verde, que se desarrolló del 200 a.C. al 900 d.C. En sus 10 kilómetros de extensión alberga más de 250 pirámides y estructuras prehispánicas, por lo que es comparado en importancia al de Tamtoc, en San Luis Potosí.
Cedillo reconoce que, hasta ahora, las gestiones del INAH con la presidencia municipal para clausurar el basurero no han fructificado.
“Primero hay que reubicar el tiradero, buscar alternativas. Hay que recordar que es un área natural protegida. No es un asunto que se vaya a solucionar inmediatamente”.
El funcionario asegura que el problema se debe resolver en Querétaro, no en la Ciudad de México, y que el Gobierno del estado está en disposición de tomar acciones.
“El tamaño del problema rebasa a la presidencia municipal, por eso debe darse una corresponsabilidad entre todos los actores: la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el gobierno estatal, el municipio, el INAH…”.
Al organismo que dirige le corresponde, dice, tomar acciones más efectivas para poder reubicar el tiradero. “Tenemos que volver a hablar con el presidente municipal, con el Gobernador y con la Conanp”, señala.
Hace 12 años, las máquinas enviadas por el Ayuntamiento para habilitar el tiradero destruyeron 10 basamentos piramidales, un daño patrimonial por el que Cedillo no prevé iniciar por el momento acciones legales.
Para el abogado Ernesto Becerril, la legislación es muy clara al respecto, pues la destrucción de vestigios constituye un delito patrimonial, previsto en el artículo 52 de la Ley de Monumentos.
“La ley señala que a quien destruya un monumento arqueológico, histórico o artístico se le impondrá prisión de uno a 10 años, y multa por el valor del daño causado. Es necesario fincar responsabilidades a quienes hayan ordenado llevar a cabo esta barbaridad. Se fueron por un camino fácil”, considera.
Para el investigador de la Dirección de Estudios Históricos del INAH, Bolfy Cottom, el asunto del basurero genera la interrogante de cuál es la política que se sigue en cuanto a la protección de zonas arqueológicas. “Cuando hablo de qué política está siguiendo el INAH, me refiero a cuál es su programa para prevenir este tipo de fenómenos en las zonas arqueológicas, qué esta haciendo para regularizar tierras en estas áreas y cuáles son los proyectos de investigación que está trabajando”.
Proponen declaratoria
El antropólogo Bolfy Cottom considera que San Rafael debe ser catalogado como zona de monumentos arqueológicos.
Sería un primer paso para la debida protección del área, explica, ya que esta declaratoria supone un mayor nivel de coordinación para su protección entre los distintos niveles de gobierno.
Al respecto, el titular del INAH, Luciano Cedillo, indica que la zona está protegida por ley, independientemente de que cuente o no con una declaratoria.
Para el responsable del Centro INAH en Querétaro, Diego Prieto Hernández, una declaratoria sería una medida viable, pero advierte que no es tan fácil conseguirla, ya que se requiere un decreto presidencial.
Las últimas declaratorias en Querétaro datan de 2000 y beneficiaron a las zonas arqueológicas de Toluquilla, Ranas y El Cerrito.
Así lo dijo
“Parecería que no hemos hecho nada, pero desde 1998 se ha realizado una tarea que a lo mejor no ha tenido resultados (…). La idea es que ahora, de manera conjunta, no solamente entre el INAH y el municipio, sino con el gobierno del estado y la Conanp, se solucione”.
Luciano Cedillo,
director general del INAH
(Periódico Reforma)


