LAS FOCAS ARPA CONTRA CORRIENTE
08.8.06 - Leído 1,908 veces. Enviar esta notaPlaneta Azul
Por Eduardo Viadas *
Como seres humanos hemos desarrollado un gran número de capacidades y, entre ellas, destaca la de tratar con respeto y dignidad a los seres vivos que nos acompañan en esta nave común que es el Planeta Tierra. Esta elección es en sí misma la razón que nos hace seres humanos sin embargo aun hoy, en pleno siglo XXI, hay quienes apuestan a la miseria humana y a la crueldad.
Como cada año en el norte de Canadá, solo que con unos días de retraso, una flota de alrededor de 100 barcos pesqueros se reunió en las heladas aguas del Golfo de San Lorenzo a primera hora de la mañana del 29 de marzo para comenzar con la cacería más grande de mamíferos marinos en el mundo; una abominable práctica a la que, poco después, hacia el 12 de abril, se sumaron otros tantos navíos más ya que esa es la fecha en la que comienza la temporada de caza en la península de Labrador.

Eduardo Viadas Director de Planeta Azul en las heladas aguas del Golfo de San Lorenzo (foto Planeta Azul)
La demora en el inicio de la carnicería, anunció el Departamento Canadiense de Pesca y Océanos -el DFO por sus siglas en inglés y formal administrador de la cacería-, se debió a que se necesitaba dar más tiempo a que las focas bebé “maduraran” (sic) antes de morir , es decir, según relató en entrevista telefónica para Rolling Stone México, Phil Jenkins del DFO, “la fecha se pospuso a solicitud de la industria, para que hubiera más focas del tamaño y con la piel necesarios para que se pudieran cazar”.
Emblema de ambientalistas alrededor del mundo y simple objeto de comercio para otros, las encantadoras focas arpa han vuelto a encender el debate en torno de una caza que muchos suponían prohibida desde hace décadas y que tan solo en los últimos tres años, con brutal crueldad, ha cobrado la vida de más de un millón de crías en las aguas de la provincia de Québec donde las placas de los automóviles –que incluye a las islas Magdalena– llevan la leyenda ‘‘Je me souviens'’ (yo no olvido).

Las focas arpa son cazadas en Canadá con brutal crueldad. (foto IFAW)
En aquella región, los madelinots , como el 95 % de los isleños francoparlantes se llaman a sí mismos, no pasan por alto sus 250 años de historia y tradiciones. Hoy día, la industria pesquera constituye el 80 % de la economía de las islas. De los 13 mil isleños, un millar pesca para vivir y un número similar trabaja en las procesadoras de langosta, cangrejo, arenque y caballa.
Los pescadores madelinots tampoco olvidan los dos decenios de tribulación que se iniciaron en la década de 1960 cuando grupos de activistas, encabezados por el Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat, IFAW por sus siglas en inglés, seguidos por otras organizaciones ambientalistas mas, como Greenpeace y Seashepherd Conservation Society provocaron lo que califican como el posterior desplome del comercio de focas.
Así, desde 1987, cuando el gobierno de Canadá se vio forzado a prohibir la caza comercial de cachorros con pelo blanco, el objetivo de la cacería han sido las crías que ya mudaron de piel, es decir cuando puede reportarle a un cazador entre 40 y 50 dólares canadienses y el muelle de Cap-Aux-Meules es el centro de comercio de las islas.
Nadie sabe a ciencia cierta cuando inició la cacería de focas arpa en esta parte del mundo, de hecho, cuando los exploradores europeos pisaron por primera vez la costa atlántica de Canadá, la cacería de focas era ya una práctica bien arraigada entre los indígenas de la región, sin embargo de frente a la barbarie de garrotes en alto y manchas de sangre sobre el hielo en lo que se ha convertido aquella caza de subsistencia, todo argumento, económico o no, resulta un lamento hueco para la razón.

Cualquier argumento que esté de por medio para matar a las focas arpa, se encuentra fuera de toda razón. (foto IFAW)
Las focas y el entorno
Cada invierno, la población entera de las focas arpa del noroeste del Atlántico migra a la costa este de Terranova en Canadá para aparearse, parir y amamantar a sus crías . De fines de febrero y hasta mediados de marzo, las focas arpa hembras se congregan en el mar congelado y dan forma a uno de los grandes espectáculos de animales silvestres de la naturaleza donde miles de pequeñas focas nacen sobre los prístinos hielos flotantes.
Cada hembra da a luz a una sola cría al año y durante los quince días siguientes al parto se dedican a cuidar a las nuevas crías para, poco después, aparearse una vez más y asegurar que 12 meses más tarde nazca una nueva foca.
Las focas arpas alcanzan la madurez sexual, es decir son capaces de aparearse, entre su cuarto y quinto año de edad; la gestación dura prácticamente 11 meses y medio ya que en especies como esta, con un muy definido y breve tiempo de reproducción, se registra un fenómeno conocido como implantación retardada que consiste en que una vez fertilizado, el óvulo, flota libremente en la matriz por alrededor de tres meses y medio para después implantarse en el útero donde crecerá rápidamente durante ocho meses más y con ello, la naturaleza, asegura que, cada hembra, de a luz a una nueva generación durante el mismo período cada año.
El parto es extraordinariamente rápido ya que es frecuente que no dure más de un minuto. Los cachorros nacen provistos de un blanco y suave pelaje, muy parecido a un abrigo, que los protegerá del frío durante sus primeros días de vida ya que su temperatura corporal es igual a la nuestra. Pesan alrededor de 11 kilos y son amamantados durante alrededor de doce días en los que ganarán poco más de 2 kilos diariamente gracias a la leche materna.

Las focas arpa dan a luz a una sola cría al año, la cual, al nacer, tiene una temperatura corporal igual a la del ser humano. (foto Planeta Azul)
La cría es destetada abruptamente entre el día 12 y 14, y es en ese momento en el cual comienza a mudar su esponjado pelo blanco para perderlo totalmente hacia el día 25 cuando muestra una piel color gris plata con algunas manchas negras y es conocida como “beater” refiriendo así su muy escasa habilidad para nadar. Desafortunadamente, a partir de que empieza a perder el pelaje también puede ser cazada legalmente y, literalmente, masacradas por los cazadores.
El problema
A titulo personal, uno de los retos más importantes alrededor de las arpas en Canadá es que legal y oficialmente, las focas, son consideradas como peces, es decir, aunque se trate de mamíferos como los perros o los gatos, los temas relativos a esta especie son administrados desde la óptica del Departamento de Pesca y Océanos, DOF, con criterios de extracción y pesquerías.
Otro de los problemas que hemos enfrentado aquellos que nos oponemos a la cacería de focas arpa en Canadá es que ésta especie no se considera en peligro de extinción ni amenazada ya que d e acuerdo con el DFO, la población de focas arpa se estima entre 4 y 6 millones de individuos lo que, oficialmente, implica una recuperación notable de la especie desde los años 80 cuando la cacería excesiva redujo su población a 1.3 millones.
Sin embargo, grupos ambientalistas como IFAW, Greenpeace y otros, denuncian que el gobierno canadiense no ha dado a conocer los datos del último censo, por lo que se desconoce el tamaño actual de la población y más aun , han revelado que e l 95% de las focas apaleadas y cazadas mueren desolladas vivas y cuando aun no tienen ni tres meses de edad, es decir cuando aún dependen de sus madres, situación que el Gobierno niega.
La arrogancia del gobierno canadiense es incomprensible e irresponsable ya que el Plan de Manejo de la Cacería de Focas del Atlántico se basa en estudios científicos deficientes, suposiciones incorrectas y modelos defectuosos que no toman en cuenta factores vitales como el cambio climático y la contaminación . Cientos de miles de focas son cazadas sin claro conocimiento de las consecuencias ambientales que esto tendrá”, afirmó Mhairi Dunlop, de Greenpeace Internacional .

Grupos ambientalistas han revelado que el 95% de las focas apaleadas y cazadas, mueren desolladas vivas y cuando aún no tienen ni 3 meses de edad. (foto IFAW)
De acuerdo con numerosos reportes de IFAW y el estudio, La cacería canadiense de focas: sin plan y sin manejo , de Greenpeace, las cuotas de caza autorizadas se basan en censos realizados en intervalos de cinco años que no son adecuados para registrar los efectos de la cacería masiva de focas que, al ser menores de un año, no han alcanzado la edad reproductiva. Por la temprana edad de las focas, las consecuencias de esta cacería pueden tardar hasta diez años en hacerse evidentes y si partimos de que el gobierno canadiense se basa en censos realizados cada cinco años, las consecuencias podrán percibirse después de quince años, cuando sean muy graves.
Por otra parte, las proyecciones de las poblaciones de focas hechas por el DFO se basan en el falso supuesto de que los factores ecológicos y biológicos se mantendrán sin cambios en el corto y largo plazo, lo cual es poco probable en vista del creciente impacto del cambio climático y las condiciones del hielo. En entrevista realizada por Rolling Stone México en la ciudad de Charlottetown de la Isla Príncipe Eduardo en Canadá, el Dr. David Lavigne, Asesor Científico del Fondo Mundial para la Protección de los Animales y su Hábitat, IFAW, y quizás la mayor autoridad científica alrededor de las focas arpa, señaló que los estudios oficiales no anticipan -ni jamás lo han hecho- el adelgazamiento del hielo en el océano producto del sobrecalentamiento planetario que ya ha generado gran número de muertes en focas recién nacidas que, ante el derretimiento, sucumben en las frías aguas.
Por si esto fuera poco, el DFO es incapaz de mantener un control preciso de las focas muertas en la cacería ya que no toma en cuenta a las que son cazadas ilegalmente, las que son matadas y desechadas debido a daños en la piel y las que son cazadas por sus órganos y que no son incluidas en el conteo de pieles. Pero aun cuando las cuotas de caza sean respetadas, la cacería ocasionará una reducción significativa en las poblaciones de focas”, señaló Dunlop.
A ello hay que agregar que no existe razón económica alguna para tal matanza ya que a pesar de que el gobierno asegura que esta práctica responde al mercado y que es económicamente viable, los hechos revelan que esta carnicería es en realidad un mercado dirigido y una empresa verdaderamente pequeña que contribuye apenas con .50 por ciento del Producto Interno Bruto de las provincias de Newfoundland y Labrador mientras que, una cantidad cada vez más significativa de dinero proveniente del erario es, ocultamente, destinada a promover la caza y a desarrollar nuevos mercados de abrigos, botas e incluso souvenirs o recuerdos típicos de la visita a la región.

Los registros de poblaciones de focas hechos por el DFO se basan en el falso supuesto de que factores ecológicos y biológicos se mantendrán sin cambios. (foto Planeta Azul)
Por otra parte, los productos derivados de esta caza son ofensivamente lujosos. De hecho, por lo regular, los cazadores únicamente se llevan la piel y dejan abandonados en el hielo los restos, incluida la carne, de las focas ya muertas con lo que queda demostrado que esta no es una práctica de supervivencia sino por modas.
Por si todo lo anterior no fuera suficiente, la utilización del hakapik , ese largo garrote con el que son ultimadas las crías de las arpas, reviste un significativo retroceso en la conducta del ser humano. En declaraciones hechas en exclusiva para Rolling Stone México y recogidas poco después de que nos aventuramos en el mundo de hielo donde se registra toda esta dantesca tragedia, A.J. Cady, hombre emotivo y Director de Campañas en línea en el IFAW -quien el 1 de abril pasado sufrió una agresión por parte de los cazadores al estar documentando lo que ocurre con las focas- , señaló que “e s un espectáculo grotesco y denigrante para la humanidad del siglo XXI que, aunque en su mayoría no tendrá la oportunidad de ver a una de estas fascinantes focas arpa en vida silvestre, debe ser conciente que las conductas involucradas en este problema son las mismas actitudes que han puesto en entredicho la salud del planeta y contra las que luchamos todos los días, es decir, darnos cuenta que ni el medio ambiente ni los animales tienen una etiqueta de pesos o dólares para su venta y, que al luchar para salvarlos, en realidad, estamos luchando por las especies y el entorno de todos nosotros”.
La defensa
Exhibidos como asesinos y bárbaros, los pescadores han dicho sufrir el desprecio de las masas cuando la prensa ha dado a conocer las crudas imágenes de lo que sucede en los hielos del Atlántico Norte. Todavía hoy, los madelinots, protestan por considerarse víctimas de una campaña mal informada y aseguran: ‘‘Nous ne somme pas de bouchers!'’ (¡No somos carniceros!).
Comunidades y organizaciones de pescadores señalan que solían aprovechar también bacalao, pero en abril de 2003 la pesca de bacalao del Atlántico Norte, la cual no se había podido recuperar a pesar de las clausuras, vedas y las reducciones dramáticas en la recolección, fue prohibida indefinidamente por el gobierno canadiense. Los pescadores atribuyen la falta de peces en la zona, sobre todo del bacalao, a la creciente población de focas en la región. La desaparición de la industria del bacalao ha obligado a los cazadores de focas modernos a buscar otras fuentes de subsistencia, dependiendo así de lo que el

La matanza de focas arpa no es una práctica de supervivencia sino de modas, ya que, por lo regular, los cazadores únicamente se llevan la piel y dejan abandonados en el hielo los restos, incluyendo la carne. (foto Planeta Azul)
mar pueda ofrecerles, incluidas las arpas para sobrevivir, sin embargo al tiempo que usted lee este artículo miles de focas bebés –algunas que ni siquiera habrán cumplido las tres semanas de nacidas- habrán sido brutalmente asesinadas y muchas desolladas vivas en los hielos del Golfo de San Lorenzo ya que la temporada se extiende hasta la primera quincena de mayo.
Después de décadas de cuestionamientos el gobierno de Canadá continúa diciendo que esta práctica es una actividad sustentable, económicamente viable basada en los principios de la conservación y presume, en su página de Internet, el programa de “aprovechamiento” a 3 años implementado en el 2003 por el departamento federal responsable de su manejo.
En este mismo sitio de la red se asegura que las cuotas de caza autorizadas por el DFO aseguran la salud y abundancia de la población de focas ya que muchos factores fueron tomados en cuenta para el establecimiento de estos criterios y exhorta a la gente a formar sus opiniones en base a hechos. En ese sentido , Jenkins, el funcionario de pesca canadiense, aseguró que las medidas que han adoptado para administrar la población de focas en el Golfo de San Lorenzo se basa en objetivos científicos. Enfático ha señalado que “tomamos en cuenta las condiciones del hielo, la mortalidad de las crías, la mortalidad natural de la manada, y la cacería comercial en Groenlandia y en el Ártico para establecer las cuotas permitidas en la caza de focas”.
A lo que al bacalao se refiere, Jenkins, dice que su escasez en el océano es un fenómeno complejo que no puede atribuirse sólo a la sobrepoblación de focas (¿?) y agregó que, a diferencia de lo que denuncian organizaciones ambientalistas como el IFAW, el Gobierno no subsidia la caza de focas, ya que es una actividad económica viable.
El año pasado, las 365 mil 971 focas sacrificadas - de estos, el 96.6% eran menores de tres meses- representaron 16 millones de dólares canadienses en ventas de pieles, aceite y carne ya que, según sus estimaciones, la piel de cada animal alcanza un precio de casi 70 dólares canadienses e informó que “para muchos de los pescadores, la temporada de caza representa entre el 25 y el 35 por ciento de su ingreso anual”. Tan solo este año , unos 12 mil pescadores desempleados de Nueva Escocia y Terranova participarán en la matanza.
Por otra parte, pese a la indignación internacional, Canadá, considera a esta añeja actividad, que se practica desde hace varios siglos, como parte de su patrimonio cultural. Jenkins, según estudios de su Gobierno y de la sociedad veterinaria canadiense, concluyó señalando que matar las focas a palos no es más cruel o inhumano que la forma en que se mata a otros animales con fines comerciales.
Los problemas de erección: una amenaza más
Siempre que nos adentramos en los ahora fértiles terrenos de la globalización vienen a nuestra mente imágenes de computadoras, aviones y mercados financieros. Pero, ¿qué relación tienen el Viagra, las focas y la globalización? Según investigaciones realizadas por científicos de la Universidad de Nueva Gales del Sur en Australia, y de la Universidad de Anchorage en Alaska, mucho más de lo que pudiéramos imaginar.
El Viagra es quizá la medicina más famosa del final del siglo XX. Se sabe que es una solución útil para la impotencia, que puede causar problemas cardiovasculares y que incluso, según algunos estudios, puede aumentar la fertilidad de las mujeres. Lo que la mayoría de la gente no sabe es que el boom del Viagra puede ayudar a salvar algunas especies animales como las focas, los caballitos de mar, las tortugas y los renos. Todos esos animales, o al menos algunos de sus órganos, son utilizados por la medicina tradicional china para hacer preparados contra la impotencia. Los preparados de pene de foca y de cuerno de reno son especialmente populares entre los orientales para mejorar y mantener sus erecciones.
En China estos preparados son conocidos como “pu” y se dice que le dan al hombre el poder y la energía del animal del que provienen. Aunque su utilidad médica ha sido descartada en estudios realizados por médicos occidentales, estos “medicamentos” siguen siendo el tratamiento de elección para la impotencia en China y en otros países asiáticos.
Luego de su primer artículo al respecto, publicado en la revista Science, el profesor Frank Von Hippel, documentó para la segunda parte del trabajo, las tasas de caza y obtención de productos animales que fueran utilizados por los chinos para preparar los “medicamentos” contra la impotencia. Se escogieron aquellos productos animales que costaran más o menos lo mismo que el Viagra, de los cuales los más importantes fueron los penes de las focas arpa y monje y los cuernos de reno.
Ambas especies de foca habitan las costas de Newfoundland en Canadá. Y aunque según el Departamento Canadiense de Pesca y Océanos, a partir del año 2002 el mercado para órganos de foca es prácticamente inexistente, investigadores como el Dr. David Lavigne, estrecho colaborador del IFAW- así como Jan Vertefeuille, del World Wildlife Fund y el propio Von Hippel han documentado que la “medicina” tradicional de oriente está repuntando y fomentando la caza de esta especie.
Así, desafortunadamente, parece ser que, seguirá habiendo preparados de pene de foca o de hueso de tigre hasta que la gente se dé cuenta que, sin importar las creencias de sus ancestros, hay mejores opciones para los problemas de salud. De ahora en adelante, siempre que piense en globalización, le invito a que imagine a un grupo de focas canadienses que podrían estar vivas gracias a usted y al cambio en la forma de ver al mundo.
Futuro
El nacimiento anual de miles de focas es unas de las maravillas del mundo natural que sucede sobre el hielo en las costas del Atlántico en Canadá. Hace apenas unas semanas, gracias a una persona a la que le estaré permanentemente agradecido, tuve la fortuna de formar parte de un selecto grupo de especialistas y activistas del IFAW que visitaría los hielos del Golfo de San Lorenzo. Pude permanecer por más de 6 horas en contacto directo con estas criaturas y créame que no es una exageración asegurar que es una experiencia aleccionadora y llena de mística sobre la forma en la que vemos nuestro mundo. Es uno de esos momentos que le cambian la vida a cualquiera. Ahí, recostado sobre las aguas congeladas del océano que son su hábitat natural, a una distancia de menos de medio metro de estos pacíficos y carismáticos seres no pude dejar de pensar sobre cuándo y por qué perdimos el respeto hacia las especies que le han dado origen y sentido a la vida misma asegurando sus ciclos y procurado el balance natural del que todos dependemos.

¿En dónde quedó el raciocinio que, supuestamente, caracteriza la evolución del ser humano sobre otras especies animales? (foto Planeta Azul)
Le confieso que l uego de algunos minutos y de ganar la confianza de las crías, al acariciar su mullido abrigo natural, al percibir su suave aroma, al escuchar su gemido -que es muy parecido al balbuceo de un niño llamando a su madre- y al verme reflejado en sus negros ojos no pude dejar de maravillarme ante la magnificencia de la naturaleza al tiempo de reflexionar en lo pequeño que resulta el autodenominado “ser racional” de frente a esta grandeza. ¿Lloré?, sí; y creo que cualquiera lo hubiera hecho al recordar que tal vez, muchas de esas pequeñas focas juguetonas que se recuestan boca arriba agitando sus aletas para tomar el sol plácidamente, morirán en aras de la industria de la moda, tan solo en este 2005, el promedio de focas asesinadas a mazazos, y en presencia de sus madres, será de unas seis mil 800 diarias.
Los modernos barcos para cazar focas tienen el tamaño suficiente para transportar a varias motos de nieve, las cuales se utilizan para tener acceso a un área mayor de hielo y para cargar las pieles de regreso al barco. Algunos barcos inclusive cuentan con un helicóptero para avistar manadas de focas sobre el hielo desierto.
Los cazadores tienen hasta el 15 de mayo para matar las más de 319 mil focas, aunque el Gobierno canadiense calcula que la cuota se alcanzará mucho antes de esa fecha.
Y atención porque, ojo aquí, el mes de mayo será clave para esta lucha por las focas arpa bebé ya que, hacia finales del mismo, el gobierno canadiense hará su estudio de cada cinco años para determinar el tamaño de la población de focas, y decidir luego qué estrategia de control van a tomar para los próximos años. Dicen, harán alrededor de 10 mil fotografías aéreas y contarán los ejemplares en la región para tomar decisiones.
Con todo, el futuro de estos seres, sin la participación ciudadana será de penumbra ya que se ha anunciado también que las nuevas cuotas y la estrategia se fijará tras consultar a algunos organismos no gubernamentales, grupos ecologistas, de la industria pesquera (cazadores) y organizaciones científicas internacionales.

Los modernos barcos para cazar focas cuentan con espacio suficiente para transportar varias motos de nieve, las cuales se utilizan para tener acceso a un área mayor de hielo y cargar las pieles de regreso al barco. (foto IFAW)
¿Qué hacer?
Italia, Bélgica y los Países Bajos están elaborando legislaciones para prohibir productos de foca mientras que Estados Unidos y el Consejo Europeo están creando resoluciones condenando la cacería. En EE.UU., las focas y otros mamíferos marinos han estado protegidos de la caza desde 1972 bajo la Ley de Protección a Mamíferos Marinos lo mismo que en México.
Mucha gente cree que, en 1980, como resultado de la severa presión social internacional, con la prohibición de la cacería de arpas con blanco pelaje el problema fue resuelto. Sin embargo, en la actualidad, se ha venido cazando un número cada vez mayor de focas e incluso se han superado las cifras récord de las décadas de los 50 y 60 cuando la sobreexplotación puso al borde de la extinción a esta especie de focas.

Mientras que en naciones como Italia, Bélgica y Países Bajos se están elaborando legislaciones que prohíban productos de foca, en Canadá el gobierno elevó el subsidio para expandir esta industria y obtener mayor simpatía de los pescadores. (foto Planeta Azul)
¿Cuánto tiempo más seguiremos ignorando toda esta crueldad en aras de un supuesto beneficio económico?
Como entonces, puedes ayudar de muchas formas, una de estas es hablar de ello e incrementar la conciencia social alrededor del mundo sobre este tema, ya que el Gobierno de Canadá ha elevado el subsidio para la expansión de esta industria y así obtener mayor simpatía de los pescadores.
Hace unos días, un grupo de intelectuales y artistas mexicanos demandaron en una carta al Gobierno de Canadá que cancele las autorizaciones para cazar focas en Terranova y Labrador. La misiva, enviada a los medios y dirigida al Primer Ministro canadiense, Paul Martin, incluye la firma de Homero Aridjis, Presidente del Grupo de los Cien Internacional, Leonora Carrington, Carlos Monsivais, Elena Poniatowska y Arturo Ripstein, entre otros 32 escritores, artistas, músicos y cineastas, y exhorta al Presidente mexicano, Vicente Fox, a intervenir para evitar que continúe la matanza. El documento denuncia también un exterminio de mamíferos sistemático, organizado y cruel, y responsabiliza directamente a las autoridades de aquel país, por lo que convoca a un boicot de productos pesqueros y de pieles procedentes de Canadá como protesta por la brutal caza de focas. Además alerta sobre el despellejamiento de focas vivas el año pasado y culpa por ello a Phil Jenkins, del Departamento de pesca de Canadá.
Queda claro entonces que e s tiempo de demostrarle a las autoridades de la pesca en aquel país que al mundo sí nos importa lo que le está ocurriendo a nuestros compañeros en la evolución y que no estamos dispuestos a tolerar tal crueldad, después de todo, Mahatma Gandhi, alguna vez aseguró que la grandeza de una Nación y su progreso moral pueden ser juzgados por el modo en el que tratan a sus animales. Contacta con tus diputados y senadores para que crezca el repudio internacional a esta aberrante práctica y se traduzca en acciones concretas la decisión recientemente tomada por el Senado de la República, que aprobó un punto de acuerdo en el que se pronunció en contra de la cacería de focas en Canadá, por lo que solicitó a la Secretaría de Economía prohibir la importación de productos elaborados con piel de foca.
Además, puedes ingresar a la página del Fondo Internacional para la Protección de los Animales y su Hábitat www.ifaw.org , la única organización en el mundo que de manera consistente, observa y documenta la cacería año con año contando así en su haber con más de 35 años de campañas y denuncias ante las autoridades para detener esta repudiable práctica. Ahí encontrarás el reporte Seals and Sealing 2005 y podrás formar parte de la campaña en favor de las arpa e incluso dirigir tus comentarios al Parlamento canadiense.
La página de Internet de Greenpeace México también ha iniciado una ciberacción en la que invita a la ciudadanía a enviar una carta al gobierno de Canadá para exigirle que, dado la evidencia científica sobre las consecuencias negativas que tendrá sobre esta especie, suspenda de manera inmediata la caza www.greenpeace.org.mx
También dirigir una carta al:
Exmo. Gaëtan Lavertu
Embajador de Canadá en México
Schiller 529
Col. Polanco, Rincón del Bosque
C.P.11580
México, D.F.
Sabías que…
¿Entre un león marino y una foca existen diferencias? Los dos son mamíferos marinos y pertenecen al orden Pinnipedia , que significa ‘‘pies de aleta'’; ambos son muy ágiles y expertos en buceo. Mientras que el esbelto león marino utiliza las aletas frontales para impulsarse en el agua y las posteriores para cambiar de dirección, la regordeta foca se impulsa con las aletas posteriores y controla su dirección con las anteriores. Asimismo, las aletas del león marino son más flexibles que las de una foca. En tierra, el león marino camina usando las aletas a modo de pies; se levanta con las aletas frontales y mueve las posteriores hacia adelante y debajo del cuerpo. En contraste, la foca se arrastra por el suelo con las aletas frontales, dejando atrás las posteriores. Otra característica distintiva del león marino es el pliegue auricular. En la foca hay una pequeña abertura a cada lado de la cabeza que hace las veces de oído, pero no está cubierta por un pliegue cutáneo exterior.
*Periodista Ambiental y Director del programa Planeta Azul; investigacionazul@yahoo.com
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