PREMIO SULTÁN QABUS 2005 A UN MEXICANO EJEMPLAR
09.15.05 - Leído 318 veces. Enviar esta notaEduardo Viadas
• “La conservación es para que la gente esté mejor, por eso es para la gente, o sea las áreas protegidas no se protegen de la gente, se protegen para la gente y claro que algunas de ellas sí son un problema, pero la mayoría son parte de la solución en el tema de áreas protegidas”: Enkerlin
• “La tierra no aguanta patrones de consumo dispendiosos, los países ‘desarrollados’ tienen un patrón de consumo sumamente dispendioso, (…) pero en países donde no venimos de un pasado de excesos, ¿por qué vamos a entrar a un futuro de excesos?, o sea, los mexicanos tenemos la posibilidad de tener una sociedad diferente a la sociedad que ya se demostró que nunca va a funcionar”: Enkerlin
México, D.F. a 8 de Septiembre de 2005.- El pasado 5 de Julio, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, la UNESCO por sus siglas en inglés, dio a conocer que un destacado mexicano, nacido en Monterrey -allá por 1958-, especializado en aves y sus ecosistemas, era merecedor del Premio Sultán Qabus.
Dicho galardón, único en su tipo a nivel mundial y que, cada dos años, otorga las Naciones Unidas, este 2005 irá a manos del Dr. Ernesto Enkerlin Höeflich, en reconocimiento por su notable contribución a la conservación de la vida silvestre, la investigación ecológica y la educación ambiental.
Y aunque el Premio físicamente no será entregado sino hasta el próximo 10 de noviembre, durante la celebración del Foro Mundial de la Ciencia que se llevará a cabo en la ciudad de Budapest, Hungría, nosotros le traemos una entrevista exclusiva con el galardonado de este año por la UNESCO.

Foto: Doctor Ernesto Enkerlin Hoeflich, Premio Sultán Qabus 2005. (FOTO PLANETA AZUL)
Entre risas, recuerdos, anécdotas y un muy amigable ambiente, el Doctor Ernesto Enkerlin habló para los micrófonos de Planeta Azul el pasado 13 de abril y aquí la presentamos a detalle.
Eduardo Viadas (E.V.):
Ernesto gracias por recibirnos en esta tu casa.
Ernesto Enkerlin (E.E.):
No pues al contrario, gracias por venir y siempre las puertas abiertas.
E.V.:
Ernesto, primero que nada felicidades, muchas felicidades por este reconocimiento, este galardón de la UNESCO, el premio Sultán Qabus que bueno eh… de verdad que para la comunidad ambientalista de México pues nos tiene muy contentos, sobre todo porque recae en tu persona. Muchas felicidades.
Foto: Eduardo Viadas, Director de Planeta Azul, en entrevista con Ernesto Enkerlin. (FOTO PLANETA AZUL)
E.E.:
Eh… muchas gracias, yo también estoy bien, bien contento y en estos días he recibido muchísimas muestras de afecto y, sobre todo, aunque sea en mi persona, yo lo veo como un crédito al trabajo del país, y también en general de la comunidad conservacionista; porque pues a mí me ha tocado la suerte de estar al frente pues de un número de proyectos, de iniciativas y demás pero pues nunca se… uno nunca hace las cosas solo, y yo quiero aprovechar, pues todo el apoyo que he tenido de toda la vida, porque yo realmente me considero conservacionista de toda la vida.
E.V.:
Es un reconocimiento a tu función dentro de la gestión ambiental, es decir como funcionario público, pero también como académico y también por vincular la educación, la ciencia con la realidad que se vive en este país diariamente.
E.E.:
Si, un poquito fue por eso, me ha tocado nuevamente la fortuna de estar involucrado desde que tenía 16 ó 17 años en Organizaciones No Gubernamentales y posteriormente en mi carrera, (en) la licenciatura me fui de intercambio, porque en México no podía estudiar cuestiones de conservación de la vida silvestre y ecología. Me acuerdo que cuando me fui en aquella ocasión todos le dijeron a mis papás que era un excéntrico.
E.V.:
Ja, ja, ja, ja, ja.
E.E.:
Y cuando regresé, al poco tiempo, bueno, pues me llevó la vida por diferentes derroteros pero siempre vinculados con ONG’s de conservación y, finalmente, cuando hace como 15 años me fue mal en los negocios. Este… según yo me iba a hacer dinero para con ese dinero hacer conservación, pero bueno, como no funciona así, me regresé a la academia y entonces yo hice una carrera formal, y lo curioso es cuando me regresé a la academia hace 15 años, que era apenas 10 años después de que me había ido, todo mundo me dijo que era una cosa muy importante pero, que bueno, que la hacía.
Así que las cosas sí cambian, las percepciones de la gente sí cambian o sea, pasé de ser un excéntrico a ser una persona que está haciendo algo importante en diez años.
E.V.:
Oye, qué maravilla ¿No?
E.E.:
En diez años, no sé si era para darme apoyo moral porque acababa de quebrar ¿no? Este, y bueno se han ido hilando las cosas y he tenido la fortuna de encontrarme con gente que me ha tenido confianza e incluyendo estos últimos 4 años y medio que, primero, pues me invita Víctor (Lichtinger), y el Presidente pues apoyó la decisión y me designa para este puesto y luego Alberto Cárdenas –Secretario de Medio Ambiente y Recursos Naturales de México- me apoyó de una manera muy importante; con José Luis Luege –titular en la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente- pues estamos empezando pero también todo el apoyo y lo bueno es que habíamos sido colegas y nos conocemos y bueno, pues, vamos a echarle muchas ganas, pero si es un reconocimiento realmente, por un lado, por la buena fortuna que he tenido, algunas decisiones buenas que he tomado y también el apoyo y a la confianza que he recibido de tanta gente ¿no?
Foto: Enkerlin, conservacionista comprometido con México. (FOTO PLANETA AZUL)
E.V.:
Quisiera que hiciéramos una gran división en esta tertulia. La primera, preguntándole la hombre, al académico, al padre de familia de su sentir alrededor de todo este diario acontecer en la conservación y su vínculo con esta formula del ser humano; y la otra, la parte del qué ha sucedido en estos cuatro años en México y la conservación. Entonces si me permites de inmediato preguntarte, ¿Qué se siente ser merecedor de un reconocimiento de la UNESCO?; ¿Qué sentiste?, cuando sonó el teléfono y te dijeron; ¿Cómo fue?
E.E.:
A pues mira, yo estaba, casualmente estaba de vacaciones porque también tenemos que tomar vacaciones.
E.V.:
Muy bien hecho, muy merecidas.
E.E.:
Si, si, si, a veces le digo a la gente que una de las mejores maneras de aprovechar el tiempo, es durmiendo, y no porque seas flojo, sino porque si no duermes suficiente, tampoco haces bien tu trabajo, pero bueno… me encontraba de vacaciones y me llamaron de la oficina porque me había buscado el Dr. Gonzalo Halfter, que es el presidente de mi consejo nacional de áreas protegidas, para avisarme que ya me había ganado el premio y bueno pues de inmediato ya sabrás, primero mi mujer, a mi mujer que se estaba bañando y luego a mis hijas que nos habían dado dos habitaciones por un error de ahí del hotel en lugar de una para cuatro.
E.V.:
Por un afortunado error ¿no?
E.E.:
Ja, ja, ja. Pues bueno, que al final resultó muy bien para celebrar… Luego ya le hablé a mi mamá y pues a dos o tres gentes. Pero lo curioso es que como tengo tantos amigos y tantas redes y demás apenas acababa de hablar y ya me estaban hablando de la prensa en Nuevo León, porque en el Grupo Reforma como que me han ido siguiendo los pasos desde hace muchos años, inclusive alguna vez fui consejero editorial de ellos, lo sacaron ahí… lo sacaron así como que colado. Pero luego me entró un gran nerviosismo porque en la UNESCO se tardaron cinco días en dar a conocer la noticia.
E.V.:
¿Y qué dijiste?, ¿será?, ¿no me habrán tomado el pelo?
E.E.:
Eso le agregó un poquito más de emoción al tema. Pero si fue muy, muy padre y bueno lo más bonito ha venido después porque he recibido una gran cantidad de muestras de afecto que yo no me esperaba de gente que tenía tiempo de no saludar, de no platicar con ellos y ha sido también, o sea yo me sentía un poquito titubeante cuando me iban a nominar porque, por un lado, yo quería que se nominara a la CONANP, pero por otro lado vimos que estratégicamente yo tenía más posibilidades… Cuando se vió que México tenía que tener a alguien nominado a una institución o persona, entonces pues, Alberto Cárdenas –Secretario de Me mandó mi nominación, lo cual yo le agradezco, pero pues siempre quedó esa cosita de que a pesar de que es un premio que me dan a mí, pues yo lo siento que es un premio para México y también a la CONANP. Lo que hemos hecho en estos últimos quince años en particular creo que son los más importantes ya cuando me dedico de tiempo completo a la conservación; todas han tenido su importancia. Yo no podría hablar de momentos más o menos importantes desde el punto de vista del impacto, definitivamente este último tiempo ha sido el más impactante; yo, desde chico, no sé a qué horas me estaba involucrando con esto en contenido hace… ¿qué sería?… hace unos diez años salió en un número donde también venía Andrea Bocelli y Manuel Bartlett; me acuerdo muy bien porque, bueno, una cuestión de conservación, digo, venía en la portada, verdad.
E.V.:
Claro… Ja, ja, ja… Esas cosas no se olvidan…
E.E.:
Me hicieron ahí una pequeña reseña y pusieron las fotos que tengo por ahí en un anuario escolar cuando tenía nueve años, donde abajo dice “protector de los animales”, o sea que realmente desde chico me gustó mucho, mi papá era biólogo y nos inculcó un respeto muy grande por la naturaleza y bueno, he tenido realmente un encadenamiento de cosas, y obviamente hay fracasos en la vida pero también hemos podido sobreponernos a los que ha habido, y pues ahí, ahí vamos. Y, regresando a tu pregunta original, este premio a mí me compromete mucho más o me estimula o me, no sé cómo decirlo, pero me siento todavía más comprometido de dar resultados. Yo fui alumno del Dr. Norman Borlock, una persona
Foto: Más comprometido después del Premio Sultán Qabus, afirma Ernesto Enkerlin. (FOTO PLANETA AZUL)
excelentísima aunque tiene sus detractores -la revolución verde algunos dicen que fué una cosa mala, otros dicen que es una cosa buena, pero ese no es el tema de hoy-, el caso es que yo fuí su alumno y él me decía que los premios comprometen y aunque yo no me pretendo comparar con él, porque él fué premio Nobel de la Paz, yo en ese sentido sí creo que tiene mucha razón, en que los premios comprometen y pues yo sí me siento más comprometido. Y ahí estaremos dando más resultados.
E.V.:
¿Te lo esperabas, te esperabas este premio, te esperabas este resultado?
E.E:
Pues desde que compites…
E.V.:
¿¡Uno abriga la esperanza pero…!?
E.E.:
Mira, nunca nada de lo que he hecho lo he hecho para ganarme premios, pero todos sabemos que el posicionamientote ayuda, y yo tampoco, o sea no me gusta ni la falsa modestia, ni tampoco la pedantería, ni la exageración. Entonces, en el pasado he recibido otros reconocimientos y para recibir un reconocimiento tienes que aceptar cuando menos ser nominado y eso implica cierto ejercicio, y a veces me he quedado en la raya ¿no?, pero una vez que se decidió que era una buena idea que yo fuese nominado, obviamente que pones toda la carne en el asador, o sea no es el momento para ser muy discreto ni… muy como humilde de los logros, porque al fin y al cabo son logros aunque yo lo esté poniendo como una cuestión para habilitarme a mí para una distinción, pues es una cosa que también esta reconociendo toda la gente que hemos estado participando en cada uno de estos proyectos, entonces le pusimos toda la carne al asador y mandamos la propuesta.
Eh, yo sí tenía cierta expectativa positiva, tal vez porque en los últimos meses nos han pasado muchas cosas buenas en la CONANP, han sido tiempos de cosecha, yo creo que todavía va a haber más en los siguientes meses, yo sí me sentía positivo pero cuando es un premio de tal nivel, hay mucha gente que está haciendo muchas cosas buenas en todo el mundo, yo sé que hay gente que están haciendo cosas seguramente más importantes de lo que yo estoy haciendo, que simple y sencillamente en ese momento pues no estaban en esa competencia, entonces, de los que estaban ahí, el jurado consideró que pues yo era merecedor en relación a los demás por mi trayectoria y yo sí tenía un sentimiento positivo pero que definitivamente estaba perfectamente preparado, como me ha pasado en otras ocasiones de que sabes que te quedaste en la raya y, a veces, cosas que no te esperas se te dan y cosas que te esperas inexplicablemente no se te dan, pero pues esta vez tenía cierto positivismo, pero no estaba así como que, híjole!… no andaba como el cántaro de la lechera.
E.V.:
Ja, ja, ja, ja…Oye, Ernesto, regresemos esos primeros años tuyos si me lo permites ¿Cuándo pasaste de ser el protector de los animales al apasionado de las psitácidas y sus ecosistemas?
E.E.:
Bueno, eso sucedió precisamente cuando me fue mal en los negocios y decidí rehacer mi plan de vida, que es una oportunidad realmente increíble. En ese momento fue una tragedia y nos causó muchísimo pesar a toda la familia porque el esfuerzo de siete u ocho años de repente se esfumó, todo por circunstancias de los mercados internacionales y lo que tú quieras y gustes, más heladas, y ya sabes cómo es la agricultura; en fin, el caso es que ahí perdimos todo.
Pero por otro lado lo veo como una oportunidad de replantearme y muchísima gente me criticó porque decían que habría gente que pagaría mucho dinero por haber tenido la experiencia de fracaso que yo tuve pero para volverse a iniciar en los negocios y yo, en aquel entonces, y en retrospectiva porque me lo estás preguntando, les dije a las gentes, “yo también voy a usar esa experiencia, pero en otro tipo de negocio, que es la conservación”, o sea, creo que sí me ha ayudado.
Algunas gentes consideran que tengo cierta inclinación para ver las cosas de una manera racional, no necesariamente es común ni en el gobierno, ni necesariamente en el mundo de la conservación; entonces, no sé si es genético o qué pero esa racionalidad de algunas decisiones se ve como una virtud, como algo distinto a lo común.
En ese momento yo tenía que tomar una decisión de qué hacer y había varias oportunidades pero yo quería un tema que tuviera impacto en México; siempre he promovido en lo personal y con otras personas que hagamos nuestros trabajos de postgrados, si no los podemos hacer en México los estudios, que cuando menos las tesis o las disertaciones doctorales, en este caso, las hagamos en México para realmente nunca perder el vínculo; sí, porque si te vas al extranjero a estudiar una cosa que no tiene que ver con tu país, ya estás dando el primer paso para la fuga de cerebros, entonces siempre es importante mantenerte conectado, entonces yo quería identificar un problema que contribuyera a México, que fuera un problema de conservación pero que también tuviera elementos de mercado y otro tipo de cosas donde yo sentía que tenía cierto tipo de experiencia que podía aportar y los logros.
Los pericos y demás son, pues son mascotas muy apreciadas y que algunas imitan la voz humana, que son muy coloridas o lo que sea, están en un gran problema de conservación en parte por el tráfico ilegal, en parte por la destrucción de su hábitat; era una especie, un grupo de especies que estaban en la frontera del conocimiento, porque se conocía muy poco de ellos; los pericos que se conocen mejor son los australianos, las cacatúas y demás especies del continente de Australia y entonces decidí entrarle a lo de los pericos y una vez que te metes a una cosa, pues te apasiona y te vas a fondo, sobre todo si vas a hacer tu tesis doctoral. Así fue como ocurrió.
Y la otra cosa curiosa es que, eh… también tiene que ver con alguna de las preguntas que me has hecho, yo estuve haciendo todo el tiempo una disertación donde tomé muchas materias que no tenían que ver con lo que se esperaría de un científico, por ejemplo tomé Desarrollo Agronómico Internacional con Norman Borlock, todos decían entonces ¿qué hace un conservacionista tomando desarrollo agronómico?, ¿qué hace un agrónomo estudiando esto?; digo, sí, está bien que de chiquito le gustaban los animales pero no es biólogo, entonces ¿qué hace en esto, no?
Pero tomé una bola de materias y como que mi consejo fue muy laxo, mi consejo de asesores fue muy laxo, porque pensaron que yo iba a terminar en la política, fíjate qué curioso. Cuando yo les dije que no, que yo pensaba regresarme a una institución académica, entonces, ya al final, me hicieron llevar otras dos clases de estadística que afortunadamente me fue muy bien y todo mundo estuvo contento.
Me regresé y tuve varias oportunidades, decidí irme al Tecnológico de Monterrey, fue una muy buena decisión, en parte era para estar cerca de mi familia, mi padre murió al año, lo cual fue un golpe muy duro para nosotros, pero después me empecé a involucrar en proyectos de gestión de la conservación desde las ONG’s y entonces ahí vino la época con PRONATURA y una serie de cuestiones, estuve metido en consejos consultivos durante la época de la Maestra Caravias, a la que también aprecio mucho, y ella también tuvo mucho que ver en algunas de las cosas que yo hice, y me involucré en la CONABIO, con el INE y todo y, bueno, terminé siendo colega de todos ellos.
E.V.:
Y ahora estás como Presidente de la Comisión de Áreas Naturales Protegidas, platícanos sobre esta parte, sobre la CONANP. Tú llegas a la CONANP; parten casi de cero como institución ¿cómo poner de acuerdo a las áreas, las direcciones, y establecen una estrategia común?
E.E.:
Sí. Ha sido una experiencia realmente padrísima, desde un año antes del evento de transición democrática que tuvimos en el país en julio dos del 2000, yo ya me estaba involucrando con cada vez mayor interés en los temas de las decisiones en materia ambiental y estuve hecho el día que nació la CONANP, el 5 de junio del 2000 en Cozumel, sin imaginarme ni remotamente que algún día estaría dirigiendo la institución,
Foto: En entrevista para Planeta Azul. (FOTO PLANETA AZUL)
y después me involucré en algunas otras actividades de planeación, luego me invitaron a las mesas de la transición donde se discutieron diversos temas y, en fin, ahí estuvo la cosa caminando.
Una cosa que nos preocupaba a todos y la razón por la cual nos estábamos reuniendo era que teníamos miedo que la CONANP se iba a quedar a medias porque era al final una administración y la ortodoxia, acá, política, es que normalmente este tipo de iniciativas no son muy bien acogidas que digamos por administraciones sucesivas y demás, pero nosotros teníamos un compromiso muy, muy fuerte, hicimos un movimiento, diría yo que nacional, corrían, iban y venían correos electrónicos y demás, hicimos una bola de cosas con muchas ONG’s y mucha gente interesada, y nos blindamos aquí y allá y demás pero, al fin y al cabo, la realidad es que la organización tenía menos de seis meses de haber nacido cuando la tomamos, yo a veces la comparo con un bebé, pero también a veces digo que nació en junio del 2000, pero que los dolores de parto vinieron hasta enero del 2001, porque realmente sí fue un salto muy importante.
Yo doy gracias a toda la gente que nos apoyó en ese momento, fue muchísima gente y el propio Secretario Lichtinger –de medio Ambiente- en su momento. Yo recuerdo particularmente el apoyo de Exequiel Ezcurra que para mí fue una tranquilidad enorme encontrármelo aquí, porque es una persona que yo admiro y respeto muchísimo y bueno, luego fue mi colega, fue un sentimiento también padrísimo, de que a una persona que admiras después sea como tu igual, es un sentimiento también muy, muy padre.
Pero el caso es que yo también lo comparé con un jet despegando donde, maestro, el jet está despegando, ¿qué es lo que tienes que hacer?, pisarle; no tienes que pensar, simple y sencillamente tienes que pisarle, entonces entre estas dos formas de ver a la CONANP, entre un bebé que está naciendo pero que es concebido por unos padres y cuidado por otros, y un jet que está despegando ¿no?, entonces, la gente de aquí nos aceptó muy bien, teníamos muchos amigos adentro y fuera de la CONANP, también fuimos muy respetuosos de toda la gente que estaba aquí y, aunque al final algunas de las personas no se quedaron a continuar con el proyecto, todas tuvieron la oportunidad de hacerlo y sí se ha tomado alguna que otra decisión de tipo, digamos administrativo, pero generalmente todas las gentes recibieron la oportunidad de quedarse, de hecho, la gran mayoría se quedó y estoy muy agradecido con la acogida que tuve cuando llegué, pues era una confianza un poquito forzada y pues fue tal vez difícil también con cero experiencia.
Por un lado ellos tenían que confiar en mí y yo tenía que confiar en ellos, porque yo no tenía una experiencia en gestión pública, aunque había participado en muchas cosas, una cosa es ver a los toros desde la barrera y otra cosa es estar en acción, pero la CONANP se fue fortaleciendo, es un tema que no es político en el sentido de que alguien lo vaya a tomar de bandera para bien o para mal, claro que hay un partido que se distingue porque su bandera está vinculada al medio ambiente y ellos han sido un aliado importante, pero ni el verde es todo para el medio ambiente ni todos los otros partidos no atienden a lo ambiental, sino realmente todos los partidos ya tienen una plataforma importante y creciente que quisiéramos verla más.
Hemos transitado con el apoyo de todos los partidos o, tal vez, sin el estómago tampoco de ninguno.
E.V.:
Eso te iba a preguntar Ernesto; ¿ha sido sencilla o sencillo este transitar con las diferentes fuerzas políticas del país?, digo, porque hay que recordar que algunas veces el poder ejecutivo es de un color, el poder estatal es de otro, el municipal de otro y luego ponerlos a hablar el mismo idioma podría imaginarse complicado, complejo ¿no?
E.E.:
Si pues mira, yo no llegué aquí por ninguna afiliación de tipo partidista y yo soy muy respetuoso con la gente que la tiene y yo creo que es un compromiso importante, es un poquito comodino no serlo, pero por otro lado también hay que reconocer que el no tener que lidiar con ese factor adicional me ha permitido concentrarme en otras cosas.
Yo nunca tengo que preocuparme, estar justificando nada por ese lado de lo político, sencillamente con hacer bien mi trabajo y con respetar las diferencias con la gente que sí tiene ese tipo de pasión por sus ideas en lo político, pues nos ha permitido el ir construyendo y ha sido más fácil por eso, entonces no considero que ha habido una capacidad inusual para hacerlo, sino que simple y sencillamente ha habido la oportunidad de no tener que lidiar con eso y eso nos ha permitido concentrarnos en otras cosas y ha habido un apoyo bien importante al interior del ejecutivo federal, de compañeros de otras secretarías, trabajamos muy bien con otras secretarías, con la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, con SEDESOL, con SAGARPA, dentro del sector ambiental evidentemente, con la PROFEPA, con el INE., con la CONABIO, el CECADESU, Participación Social, el Jurídico también nos tiene que apoyar, o sea realmente ha sido un trabajo muy padre, entonces también nos sentimos agradecidos pero también comprometidos en darles resultados a la secretarías porque todo este apoyo también es como un premio, es una forma también de premiarnos con su confianza y apoyo, o a los diputados, con ayudarnos a sacar nuevas leyes o tratar de que caigan un poco más de centavos en áreas protegidas, entonces es un compromiso realmente cumplirle a todos y creo que le hemos ido cumpliendo y ya ahorita no estamos en la situación de hace cuatro años y medio, aunque viene ya una transición y tendremos que buscar que sea tan favorable el siguiente paso como lo fue el paso de la anterior administración a ésta.
E.V.:
Eso respecto a la clase política y por supuesto los poderes pero ¿qué pasa con la gente? Ustedes tienen un eslogan, que más que eso es una filosofía al interior de la CONANP; ustedes dicen que es conservación con, por y para la gente; ¿cómo está esa gente? ¿Realmente permiten hacer esa conservación?
E.E.:
Si, bueno, hay dos, para nosotros el término participación abarca todo, no abarca sólo nuestros usuarios de las áreas protegidas, o los dueños, o las ONG’s conservacionistas, sino todos ellos juntos, y cuando decimos con, por y para la gente, cuando decimos con, quiere decir que tenemos proyectos con una comunidad o con una ONG; por la gente, quiere decir que las comunidades se involucran directamente en la ejecución de los
Foto: Ernesto Enkerlin y Eduardo Viadas . (FOTO PLANETA AZUL)
proyectos, o sea no llegamos nosotros a hacérselos, sino llegamos a hacerlo con ellos y ellos tienen a veces cosas que nosotros no sabemos y nosotros igualmente; y es para la gente, porque las áreas protegidas y la conservación, en el pasado, se pensó que era una cuestión como para, bueno… por un lado, como para que le lata más aprisa el corazoncito a los conservacionistas, que sientan que hicieron grandes cosas y demás, o que es para que los animalitos y las plantas estén mejor, pero realmente la conservación es para que la gente esté mejor, por eso es para la gente, o sea las áreas protegidas no se protegen de la gente, se protegen para la gente y claro que algunas de las gentes sí son un problema pero la mayoría son parte de la solución en el tema de áreas protegidas.
En cuanto a las ONG’s, también ha sido una relación muy, muy fructífera; yo quisiera haber hecho más en estos cuatro años y medio y voy a tratar de hacer más en este año y medio que nos queda, ya un poquitito menos, pero las ONG’s son fundamentales, hemos tenido una alianza fuerte con ellos, como nos han incrementado mucho los recursos, los recursos que las ONG’s están proveyendo ya no son, proporcionalmente, tan importantes como lo fueron en el pasado, pero la participación de las ONG’s es crucial, además que ellas dan un sello de garantía de que no es una cuestión nada más gubernamental y sobre todo en el tema de las ONG’s, nosotros consideramos, eh… yo tengo, tenemos un lema aquí, “lo público a lo público, y lo privado a lo privado”, el dinero que nosotros usamos deben ser recursos públicos o empresas públicas que se le dan a la CONANP para cumplir con su mandato, pero los donativos que hacen las empresas privadas digamos que no deben ser recursos usados por instituciones gubernamentales sino por las no gubernamentales, entonces nosotros entramos en alianza con ellos pero si alguna empresa privada dona recursos, nosotros vemos que ese recurso lo ejecute una ONG porque ellos son un aliado importantísimo, entonces en ese sentido también es con la gente, es con las ONG’s y queremos impulsar eso y además es parte del blindaje que se tiene que dar.
E.V.:
Ernesto, enlístame tres de los más importantes logros de la CONANP a lo largo de estos años.
E.E.:
Bueno, indudablemente crear más áreas protegidas, porque el entorno para la creación de áreas protegidas se ha complicado tremendamente; ahorita todo tiene que ser informado, todo tiene que ser consensuado y ¡que bueno!!, pero también hay gente que tiene ideas distintas o de plano, por mala leche, te atora proyectos de áreas protegidas y no hay razón en el mundo que lo haga cambiar de opinión.
Afortunadamente, en muchos otros casos hay la suficiente fortaleza y, si al final tienes 90 por ciento a favor y 10 en contra, pues como quiera tomas el riesgo y te vas para adelante entonces. Crear áreas protegidas definitivamente ha sido fundamental; es muy importante porque México no ha todavía terminado de tener una plena representatividad de sus ecosistemas, vamos a hacer todavía áreas protegidas de aquí al fin de la administración, es una cosa que ya hemos platicado en su momento con Alberto Cárdenas y ahora con José Luis Luege y bueno, es trabajo y vamos a tener que hacer cosas y no digo que van a salir todas, pero espero que salgan todavía.
E.V.:
¿Cuántas áreas naturales protegidas existían en México cuando empezó CONANP?
E.E.:
127 y ahora existen veintiocho más, es decir 155; y estamos tirándole a rebasar 170 y a rebasar también las 20 millones de hectáreas, cuando empezamos eran apenas 17 millones. Cuando menos vamos a crear alrededor de 50 áreas protegidas más de la cifra con la que iniciamos, y cuando menos vamos a incrementar tres millones de hectáreas.
Ese es uno y, bueno, dos: el cambio de filosofía de conservación por, con y para la gente, o sea, cuando empezamos en la administración como el 25 por ciento de recursos para proyectos se invertía en programas y proyectos con las comunidades, y hoy en día el 72 por ciento de nuestros recursos son para programas y proyectos con las comunidades, o por las comunidades o para las comunidades, entonces ese es un cambio fundamental y esa es una visión distinta de la conservación; es una visión que no es nueva, que no la inventamos pero sí tengo, digamos, el orgullo de habernos sentado sobre esa filosofía, y sobre esa idea y así la hemos avanzado, le llamamos pomposamente “Conservación humanista y pragmática”, (risas) pero ahorita humanistas y pragmáticos ya somos todos cuando se ofrece ¿no?. Bueno… entonces, esa es la segunda.
La tercera definitivamente ha sido la consolidación de esta institución; de una institución donde la gente tiene cierta certidumbre, que sabe que no la van a correr mañana ni pasado, que sabe que tiene libertad de expresarse, que trabajan, que es gente entusiasta, que ha habido una estabilidad muy importante, hemos logrado realmente crear un espíritu de cuerpo que existía, pero que hemos logrado reforzar y tenemos altibajos como en todo, pero realmente la CONANP ya se conoce; era difícil que se conociera hace cinco años que no había nacido, pero hoy nos conocen la mayoría de los legisladores, nos conocen nuestros socios en la sociedad civil, nos conocen las comunidades, internacionalmente.
México, aunque no era desconocido, es cada vez más conocido y reconocido como un líder en conservación, entonces la CONANP, como institución, se ha visto fortalecida y eso representa un trabajo de todos los días y de mucha gente.
E.V.:
Y esto es algo en lo que me quiero detener. Yo lo respeto mucho y lo destaco. Rescato el tema del respeto hacia, incluso, los detractores de Ernesto Enkerlin al interior de CONANP, porque nunca falta un detractor del líder pero incluso ellos encuentran en este sitio, un respeto y un lugar para ser escuchados ¿no? Y eso también hay que comentarlo así también.
Por otro lado, Ernesto, los tres principales retos de la CONANP, los tres principales retos de la conservación en México.
E.E.:
Híjole… pues mira, nos falta todavía hacer más transversal la conservación porque no queremos conservar las áreas protegidas, lo que queremos conservar es al país, o sea, queremos conservar al territorio nacional, y las áreas protegidas por sí solas en ninguna parte del mundo han sido suficientes para conservar realmente la funcionalidad de los ecosistemas de un país, entonces, uno de los grandes retos es que se asimile todavía más en el sector agropecuario, en el forestal; yo creo que ya está bastante bien el concepto de la conservación como un beneficio y como un activo de la propia actividad agropecuaria y no como un enemigo, como lamentablemente todavía en algunas partes se ve; entonces ese es en verdad un gran reto.
Por otra parte, a pesar de que ha habido un crecimiento en presupuesto, nos falta tener algo más de gente; a pesar de que nuestro ejército de conservación son las comunidades, de todas maneras tenemos que tener más funcionarios públicos que estén apoyando a esas comunidades a hacer su chamba; entonces, necesitamos crecer algo más en presupuesto y en gente. Hemos aumentado nuestra cobertura como en 30-35 por ciento en estos años y hemos aumentado la cantidad de gente en cero por ciento, entonces tenemos a la gente ya muy, muy sobrecargada y somos demandantes, como yo voy a estar aquí seis años, que es más o menos lo que se estima para puestos en estos casos, para mí es fácil estar dando todo, porque es una carrera de corta distancia pero para los que se quedan aquí mucho tiempo no puedes estarles pidiendo que estén corriendo al mismo ritmo del que va a estar aquí sólo seis años, entonces la gente ya está muy cansada, necesitamos un poco de refuerzo por ese lado.
Otro gran reto que ya también vamos bien encaminado es que la sociedad mexicana se apropie de la conservación y de las áreas protegidas; logramos recientemente que la Secretaría de Educación Pública, dentro del calendario escolar, va a tener la Semana de la Conservación que nosotros la instituimos en 2001, una cosa muy padre.
E.V.:
Y que ha tenido un crecimiento exponencial ¿no?
E.E.:
¡Sí!!, una de las primeras cosas que hicimos y fue muy, muy padre y ahora ya la vamos a tener insertada en el calendario escolar, entonces, a través de eso que realmente los mexicanos se sientan orgullosos, que es parte de nuestra visión, que los mexicanos nos sintamos orgullosos de nuestras áreas protegidas.
E.V.:
¿Y se van a ir ustedes también a las escuelas a ayudarles a los maestros o cómo va a estar esto?
E.E.:
O sea, lo que tenemos que hacer es que esto tome vida propia, nosotros estamos súper limitados como institución, pero estamos obviamente poniendo los granitos de arena.
Foto: Ernesto Enkerlin, Presidente de la CONANP. (FOTO PLANETA AZUL)
E. V.:
Dos últimas preguntas Ernesto, ¿Qué le pedirías a la gente que nos estará escuchando, que nos estará leyendo?; ¿qué decirles para que se sumen, para que se sensibilicen, se vinculen con la conservación?
E.E.:
A los que tienen computadora, va a sonar muy tecnócrata esto, (risas) que se conecten a nuestro sitio www.conanp.gob.mx y que vean las diferentes cosas que hacemos, eh…, pero como personas, no podemos tener un mundo sostenible o sustentable si no somos personas sostenibles o sustentables, que para mí por cierto son, quieren decir lo mismo, pero tampoco, tampoco es el alegato del día de hoy. Entonces, cada persona debemos de pensar que queremos ser sustentables como personas; eso tiene muchas implicaciones, desde qué carro tienes, si tienes la oportunidad de comprarte un carro… bueno, si tienes manera de gastar, un poquito más eficiente pues, gastar un poquito más porque sea más eficiente y no que tenga más caballos de fuerza.
O en lo que compramos todos los días, preguntarnos ¿de dónde viene?, o sea, ¿realmente se produjo con cuidado ambiental o no se produjo con cuidado ambiental?, uno de los momentos más trágicos para mi fue cuando hice una encuesta, siendo maestro, a mis alumnos sobre ¿cuánto estarían ellos dispuestos a gastar de su ingreso mensual para asegurar que su consumo fuera un consumo responsable?; bueno, yo cuando hice la prueba me sentía súper bien, dije, estos cuates son chavos, soñadores y estaba seguro que iban a decir que el 20 ó 25 por ciento…
E.V.:
¡Ay, ay, ay! ¿Va a ser sobrecogedora la respuesta, verdad?!
E.E.:
…estaban dispuestos a dar sólo el dos por ciento de su ingreso mensual a cambio de que fueran cosas sustentables, ese ha sido uno de los momentos más bajos en mi vida literalmente.
E.V.:
¡Sí! ¿Qué golpe, no?
E.E.:
Sí, entonces es lo que tenemos que cambiar, cuánto estamos dispuestos a sacrificar entre comillas, porque un sacrificio, si te causa otro tipo de placer, no es un sacrificio realmente, porque tienes una convicción de que estás aportando algo al mundo y pues es dinero al fin y al cabo, y el gusto de haber cambiado al mundo no lo puedes comprar con nada.
Entonces, que tengamos un consumo responsable, que seamos mesurados, o sea, no necesitamos ir a plantar árboles, que padre que lo hagan todos los que puedan o que los cuiden mejor…
E.V.:
¡Sí!, hay mucha plantación ¿no?
E.E.:
Sí, hay muchos que plantan y pocos que cuidan, pero desde cómo consumimos, o sea, es una cosa tan sencilla, la tierra no aguanta patrones de consumo dispendiosos, es decir, los países, entre comillas, desarrollados tienen un patrón de consumo sumamente dispendioso, hay que entenderlos un poquito o ser condescendientes en que ellos vienen de un sistema donde el exceso fue lo que rigió durante muchísimos años, pero en países donde no venimos de un pasado de excesos, ¿por qué vamos a entrar a un futuro de excesos?, o sea, los mexicanos tenemos la posibilidad de tener una sociedad diferente a la sociedad que ya se demostró que nunca va a funcionar, que es la sociedad de los países, entre comillas, desarrollados; entonces ¿cómo le hacemos como mexicanos?, hay que involucrarnos en las decisiones que se toman, a través del voto, a través de participar en asociaciones que pueden ser chiquitas o grandes, con cosas personales, dedicar parte de tu tiempo, etcétera.
¡Son tantas cosas realmente!, no te puedo decir dos o tres más que estar pensando todos los días en: ¿el día de hoy fui una persona sostenible o sustentable?, ¿hice algo?, ¿tomé una decisión que podría haber sido para otro lado, pero que en ese momento dije… ah!, si hago esto voy a ser menos sostenible, entonces mejor voy a hacerle por acá?; entonces, estar pensando y aprender ya ahorita lo bueno, regresando a las tecnologías de la información, hay muchas cosas malas ahí, pero el que busca lo bueno lo encuentra, y el que busca lo malo lo encuentra, entonces si todos los días buscamos lo bueno para hacer mejor el mundo, hacer mejor al planeta, pues ya estaremos contribuyendo con nuestro granito de arena.
E.V.:
Si Ernesto Enkerlin sale de la CONANP al final del sexenio, ¿hacia dónde tiene enfilada o dirigida la mirilla de su vida?
E.E.:
Yo no estoy diciendo “me voy a ir”, pero eso es realmente el plan porque no puedes planear para otra cosa, planear para otra cosa es, además de ser un poco soberbio, sería estúpido pensar más allá de seis años en este tipo de puestos, de hecho, seis años es lo más que normalmente se te da.
Yo he estado analizando opciones, tengo mí cátedra allí en el Tec de Monterrey, o sea, mi puesto está esperándome, ellos se portaron muy bien y me dieron seis años de licencia, entonces puedo regresar a eso y probablemente regrese a eso pero quiero regresar a eso y más; entonces, estamos pensando en generar alguna iniciativa que vincule la participación civil con la investigación para la sustentabilidad, la sostenibilidad en el norte, o sea, aún cuando estoy aquí ahorita en el D. F., pues soy del norte….
Foto: En la oficina de Enkerlin, quien está a casi un año de terminar un sexenio de trabajo a favor de las áreas naturales de México. (FOTO PLANETA AZUL)
E.V.:
Nos ganan los terruños.
E.E.:
Es la razón por la que regresaría de mi parte a Monterrey también ¿no?, entonces, por allá voy a buscar; ahora hay allá también mucha gente, líderes empresariales que han sido de los que han empezado a ver la cuestión de la sustentabilidad, que son líderes mundiales no sólo para la región sino para el país, entonces buscar alguna iniciativa por ese lado… y este, pues yo creo, yo creo que van a salir las oportunidades. No estoy ahorita haciendo las cosas al detalle porque…
E.V.:
Bueno, pero también se vale pensar en el mañana, ¿no?
E.E.:
Sí, porque mi mejor carta de presentación va a ser cerrar bien aquí, y no andarle buscando antes.
E.V.:
¿Cómo es el México que sueña Ernesto Enkerlin?
E.E.:
Pues no sé… ¿en qué sentido?… Obviamente que con menos violencia, yo creo que la violencia es uno de los males más grandes, y la violencia en todos los sentidos, contra la naturaleza, contra la vida, que la naturaleza es parte de la vida, entonces definitivamente un mundo y un México con mucho menos violencia; yo sí creo que México puede llegar a ser un país sostenible, creo que todos los conservacionistas somos optimistas por naturaleza, si no, mejor nos cambiamos de chamba, porque si no piensas que puedes cambiar el futuro, entonces para qué trabajas para ello ¿no?, entonces yo creo que México tiene posibilidades de ser un país distinto y líder, y creo que lo puede ir logrando sin ser político y sin estar echando flores a nadie, yo creo que la transición que México esta viviendo es un paso bien importante que ha sido tal vez menospreciado al calor de la competencia, pero ha sido un momento bien, bien importante y creo que ese momento nos va a ayudar a alcanzar e ir moviéndonos hacia ese México sostenible y sustentable que aspiramos, que bueno, el término lo dice, estamos hablando de la equidad, las tres “E”: equidad, economía, y ecología, eso es a lo que aspiramos, a la sustentabilidad.
E.V.:
¿Alguna última reflexión?
E.E.:
Pues no, agradecerles y, realmente, regresando a lo del premio, ha sido muy gratificante; yo no, no me esperaba lo bonito que es, independientemente de todo lo demás, el sentir el cariño, la gente y todo ¿no?; digo, algunos es por cortesía, pero de la gran mayoría realmente sientes el cariño y pues hasta el orgullo; gente de aquí mismo, de la CONANP, SEMARNAT, y mis amigos de allá de las chelas de los viernes y cosas de esas.
E.V.:
Ernesto, no queda mucho más que decir, salvo que aquí se hace muy palpable aquel viejo refrán que dice que se cosecha lo que uno siembra, así que no es más que una muestra de lo que mereces…
E.E.:
Hombre, muchas gracias.
E.V.:
Nuevamente, muchas felicidades, Ernesto Enkerlin, Presidente de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) y gracias por esta entrevista para Planeta Azul
E.E.:
Gracias.
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