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TALA DE ÁRBOLES EN POPOTLA

Opinión de Wendy Garrido Granada

La calidad del aire en la Ciudad de México es mala. Muchas veces muy mala y muy pocas regular o buena. Los capitalinos estamos acostumbrándonos a constantes contingencias ambientales que afectan nuestra calidad de vida. Ardor y ojos llorosos, dolores de cabeza, picazón en garganta y nariz, son entre los síntomas los más leves.

La contaminación del aire es la que más afecta la salud, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estar expuestos a ella aumenta los casos de enfermedades respiratorias, cardiovasculares y cáncer de pulmón. Y sin embargo, los gobiernos de la llamada megalópolis siguen sin tener planes que permitan enfrentarla.

Los árboles son fundamentales para contrarrestar la contaminación, sus hojas ayudan a absorber dióxido de carbono y transformarlo en oxígeno; protegen los suelos de erosión, regulan las condiciones climáticas y proporcionan hábitat a animales silvestres. La tala de un árbol provoca un aumento de entre 10 y 30 kilogramos de gases peligrosos a la atmósfera cada año.

ÁRBOLES EN POPOTLA
Durante la administración de Miguel Ángel Mancera se han talado más de 11 mil árboles por diferentes proyectos viales. A esos se les tendrían que sumar los 32 árboles talados el pasado miércoles en un predio ubicado en Cañitas 40 y 42 en la colonia Popotla, delegación Miguel Hidalgo.

Desde hace 15 años, con las administraciones de Gabriela Cuevas, Demetrio Sodi, Víctor Romo y ahora con Xóchitl Gálvez, los vecinos de la colonia han tenido que enfrentar una lucha constante y tortuosa para evitar la construcción de 53 departamentos y 48 estacionamientos subterráneos en el predio, que se encuentra encajonado entre la angosta calle de Cañitas y la cerrada Colegio Militar.

En el predio —adjudicado al Instituto de Vivienda de la Ciudad de México— no se han realizado estudios de impacto ambiental y los permisos con los que se cuentan tienen irregularidades, según los líderes vecinales. También han denunciado —los vecinos— que el director del Invi, Raymundo Collins, los ha amenazado con que “pese al resultado del estudio de impacto ambiental, eso no incidirá para frenar el proyecto”.

Hasta hace unos días, el predio se encontraba resguardado por la Secretaría de Seguridad Pública, luego de que, supuestos trabajadores del Invi (sin mostrar ningún tipo de permiso) violaron cadenas y candados para iniciar trabajos de tala y demolición del lugar, lo que provocó una gresca en el terreno.

Los vecinos han realizado diversas mesas de trabajo con dependencias como la Seduvi, Invea y autoridades delegacionales, incluyendo a Xóchitl Gálvez, que se comprometió con los lugareños para frenar la construcción, que ella misma calificó de inviable al visitar la zona.

El mes pasado levantaron una denuncia ante la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la CDMX (PAOT) para proteger los 32 árboles. Esperaban respuesta, cuando los trabajadores arribaron al predio para talarlos. En menos de tres horas acabaron con el hábitat de decenas de pájaros y con oxígeno limpio para los habitantes de la Ciudad de México.

Los colonos realizaron una manifestación en la avenida México-Tacuba para visibilizar la tala de árboles y repudiar la construcción de los departamentos, que afectaría gravemente la movilidad, el suelo y provocaría un inminente colapso de los servicios de agua y drenaje, pero fueron replegados por decenas de granaderos.

Es urgente que el gobierno capitalino atienda las demandas de los vecinos, haga una investigación por la tala de árboles, realice los estudios de impacto ambiental y movilidad y se siente a dialogar. Esperemos que en este caso gane la razón y no la corrupción.

@wendygarridog
wengarrido@gmail.com

(La Crónica de hoy)

Publicado por en agosto 1 2017. Archivado bajo Observatorio Ambiental. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Los comentarios y pings están cerrados por el momento.

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