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LOS SISTEMAS AGROALIMENTARIOS Y EL DESARROLLO EN LA REGIÓN PACÍFICO SUR

Opinión del Conacyt

Los retos que plantea el desarrollo en estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero se encuentran necesariamente asociados con la erradicación estructural de las causas de la pobreza y la desigualdad social y territorial del país.

No obstante a los esfuerzos impulsados a lo largo de décadas, estos estados continúan concentrando los mayores porcentajes de población en situación de pobreza del país; el equivalente en 2014 a más del 70% del total de la población de la Región Pacífico Sur y a la tercera parte de la población en pobreza extrema de México1.

Se trata de una problemática cuya complejidad rebasa sustancialmente los alcances de las políticas sociales, especialmente las de corte asistencial, como bien nos lo han venido demostrando los resultados ampliamente documentados por el Coneval2.

En ese sentido, existe cada vez mayor consenso en que para ello se requiere la creación de nuevas condiciones y acuerdos sociales, que además de generarlas bases para un crecimiento real y sostenido, sean estructuralmente incluyentes.

En esa dirección, resulta indispensable fortalecer los esfuerzos de conceptualización y comprensión de esta realidad, así como la identificación de alternativas científicas y tecnológicas que den viabilidad a un cambio de fondo en la Región.

Sin lugar a dudas, se requiere el impulso de iniciativas de desarrollo regional que permitan la creación de mayores y mejores empleos e ingresos para las familias, como mecanismo fundamental para la redistribución de oportunidades entre la población y los territorios, sin desestimar los esfuerzos dirigidos a lograr mejores acuerdos políticos y sociales en favor del cierre de las brechas y rezagos ya acumulados.

Se requiere, asimismo, de inversión pública y privada así como de contribuciones desde la ciencia, la tecnología y la innovación (CTI), que contribuyan no solo al crecimiento, sino a esta reestructuración y re-direccionamiento de la economía regional, aprovechando sinergias y potencialidades intra e intersectoriales así como encadenamientos productivos, en favor dela sustentabilidad de la Región.

Desde esta perspectiva, el papel que los sistemas agroalimentarios de estos estados pueden tener en este propósito adquiere especial relevancia, considerando la cantidad de población y territorios rurales involucrados en ellos, así como su particular incidencia en los procesos a favor de la sustentabilidad del desarrollo de estos territorios, en los que se alberga buena parte de la biodiversidad y la riqueza cultural de México3.

En estos estados se mantienen hoy día los mayores porcentajes de población ocupada en actividades del sector primario del país4; se encuentran, también, entre los estados con el mayor número de personas viviendo en localidades menores a 2,500 habitantes5.En ellos se concentra, asimismo, cerca de la quinta parte de la producción agrícola nacional y prácticamente el 14% de la superficie sembrada en el país6, destacando su aportación a la producción nacional de café, coco, mango y agave, entre otros.

No obstante ello, estos sistemas productivos presentan actualmente importantes problemas económicos7 y, en no pocos casos, también, de viabilidad social y ambiental8; problemas que se profundizan ante la creciente desestructuración de las economías locales, las dificultades de la economía nacional y los cambios ambientales y climáticos en curso.

Las principales políticas dirigidas en este momento a promover el desarrollo regional en el país – inscritas en el marco del Plan Nacional de Desarrollo 2013-20189-, como el Programa para Democratizar la Productividad 2013-201810 y la Iniciativa de creación de las Zonas Económicas Especiales (ZEE)11, reconocen la especificidad de la problemática en estos estados12.

Sin embargo, su impulso, particularmente en la Región Pacífico Sur13, plantea la necesidad de insistir en que esos esfuerzos tomen adecuada cuenta de la importancia que los sistemas agroalimentarios tienen en estados como Chiapas, Oaxaca y Guerrero; de su gran heterogeneidad y especificidad, de su enorme diversidad y relevancia social y cultural, pero sobretodo, de su enorme potencial para la construcción de sinergias sistémicas en favor de patrones de desarrollo territorial más sustentables, sostenidos e incluyentes; de su significado en el fortalecimiento de las economías locales y la cohesión social y territorial, más allá de los objetivos de la productividad o la rentabilidad.

La Alianza para el Desarrollo de la Región Pacífico Sur (ADESUR), conformada por el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD), el Centro de Investigación y Asistencia en Tecnología y Diseño del Estado de Jalisco, A.C. (CIATEJ), el Centro de Investigación Científica de Yucatán, A.C. (CICY) y el Centro de Investigación en Geografía y Geomática ‘Ing. Jorge L. Tamayo’, A.C. (CentroGeo), cuatro Centros Públicos de Investigación de CONACYT, trabaja actualmente en esa dirección.

1. Prácticamente nueve millones de personas en pobreza y, 3.6 millones de personas en pobreza extrema; una población que habita, además, de manera muy significativa en localidades rurales aisladas y con grados de marginación altos y muy altos.

2. http://www.coneval.org.mx/Evaluacion/IEPSM/IEPSM/Documents/Principales-Hallazgos-IEPDS-2016.pdf

3. http://www.biodiversidad.gob.mx/publicaciones/librosDig/pdf/divBiolMexEPais4.pdf

4. Calculados con información de INEGI en 2014 en 42%, 51% y 53% para Guerrero, Chiapas y Oaxaca respectivamente, mientras que el promedio nacional fue del 23%.

5. De acuerdo con estimaciones basadas en información de la Encuesta Intercensal 2015 del INEGI, esos porcentajes fueron en 2014 en Oaxaca de 51.6%, en Chiapas de 50.3% y, en Guerrero de 40.5%.

6. Más de dos millones de hectáreas (http://infosiap.siap.gob.mx/aagricola_siap_gb/icultivo/index.jsp).

7. De productividad, competitividad, etc.

8. Asociados con problemas de tecnología, prácticas poco sustentables, abandono de tierras, plagas y variabilidad climática, entre otros.

9. http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5299465&fecha=20/05/2013

10. http://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5312422&fecha=30/08/2013

11. Concebidas como “áreas delimitadas geográficamente, ubicadas en un sitio con ventajas naturales y logísticas” con el propósito de “cerrar las brechas regionales creando nuevos polos de desarrollo industrial que atraigan inversiones, generen empleos de calidad, desarrollen cadenas de valor, detonen una demanda de servicios locales y otorguen beneficios a la población” (https://www.gob.mx/se/articulos/las-zonas-economicas-especiales-de-mexico).

12. http://www.gob.mx/zee/articulos/aprobacion-de-dictamenes-para-5-zonas-economicas-durante-la-2a-sesion-ordinaria-de-la-comision-intersecretarial-de-zee

13. Como la creación de las ZEE en Puerto Chiapas, Salina Cruz (Oaxaca)y Lázaro Cárdenas, Michoacán-La Unión (Guerrero), cuyos dictámenes fueron aprobados el pasado 21 de junio en la Segunda Sesión Ordinaria de la Comisión Intersecretarial de las Zonas Económicas Especiales (CIZEE).

(La Crónica de hoy)

Publicado por en julio 5 2017. Archivado bajo Observatorio Ambiental. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

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