Enviar esta nota

GREENPEACE EXHIBE LOS ATAQUES A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN DE UNA CORPORACIÓN MADERERA

Redacción

Demandas de la maderera canadiense Resolute ponen en riesgo el futuro de Greenpeace.Si prospera, sería un antecedente del abuso de las corporaciones contra el activismo en el mundo.

CIUDAD DE MÉXICO; 6 junio 2017.- Greenpeace presentó un reporte en el que exhibe el ataque legal que la empresa Resolute Forest Products realiza contra quienes la critican, y con el cual la empresa trata de etiquetar el activismo como una actividad criminal.

En lugar de comprometerse con un manejo forestal sustentable y así crear puestos de trabajo, Resolute está tratando de desviar la atención lejos de sus actividades extractivas mediante demandas multimillonarias que tratan de intimidar a quienes la denuncian, como Greenpeace. De esta manera Resolute, la maderera más grande de Canadá, amenaza no solo a Greenpeace sino a la misma libertad de expresión, según se detalla en el reporte Corta de Raíz la Libertad de Expresión: Cómo Resolute Forests Products realiza acciones extremas para silenciar a sus críticos respecto a sus prácticas controversiales de tala de bosques.

Si Resolute gana, este caso podría sentar un antecedente peligroso susceptible de ser usado por las corporaciones para frenar a las organizaciones de la sociedad civil en Estados Unidos. Además alentaría a otras compañías alrededor del mundo a que usen tácticas similares en contra de sus propios críticos.

“Greenpeace se ha ganado el reconocimiento internacional como una organización independiente porque alzamos nuestras voces sin miedo. Y eso es velar por el interés público, no una actividad criminal. Las voces de las personas que nos apoyan no serán silenciadas porque una empresa maderera como Resolute quiere deforestar bosques intactos”, aseguró la directora ejecutiva de Greenpeace Internacional, Bunny McDiarmid.

En mayo de 2016 Resolute interpuso una demanda por 300 millones de dólares en contra de varias entidades de Greenpeace, Stand.earth y activistas individuales, acusándolos de extorsión. Previamente, la empresa presentó otra demanda por difamación por 7 millones de dólares contra Greenpeace Canadá y dos miembros de su personal en 2013, recurso que aún está en revisión. La compañía también ha usado estas tácticas en contra de otras organizaciones como la Rainforest Alliance, una auditora independiente en temas ambientales y de explotación forestal sustentable.

El informe de Greenpeace presentado este martes expone también que entre algunos de los clientes que compran papel a Resolute se encuentran algunas de las editoriales más importantes del mundo como Penguin Random House (que edita los sellos Aguilar, Alfaguara, Debate, Debolsillo, Grijalbo, Plaza & Janés y Taurus), HarperCollins, Simon & Schuster y Hachette (que edita a Larousse). Greenpeace invita a estas editoriales a que se unan para proteger la libertad de expresión y el derecho a la protesta cuando se trata de asuntos de interés público como la conservación de los bosques.

“Esto es una paradoja para las editoriales internacionales. En un entorno político en el que la libertad de expresión está bajo amenaza, las editoriales, que dependen principalmente de la libertad de expresión, deberían rechazar los intentos de silenciar el disenso que provienen de uno de sus principales proveedores”, indicó Amy Moas, de la campaña de Bosques de Greenpeace Estados Unidos.

“Nuestro objetivo es luchar por bosques saludables en los que se respeten los derechos de las personas, se asegure el trabajo para las comunidades y se protejan los hábitats. No le estamos pidiendo a las empresas que dejen de obtener recursos del Bosque Boreal de Canadá, le exigimos a las compañías madereras y sus clientes que sean parte de las soluciones para los bosques,” agregó Moas. “Invitamos a las editoriales a trabajar junto con Resolute para encontrar soluciones sustentables para los bosques y le pedimos a Resolute que retire las demandas infundadas, cuyo único objetivo es silenciar a quienes la critican.”

“Si Resolute gana las demandas, no solo podría significar un mundo sin Greenpeace y sus 45 años de trabajo por el medioambiente, sino también un mundo en el que la libertad de expresión sea restringida para las organizaciones de la sociedad civil, los artistas, los periodistas y las editoriales. Resolute intenta etiquetar el activismo ambiental como una actividad criminal y sentar un precedente para silenciar el derecho al disenso alrededor del mundo. Pero la compañía maderera no tiene en cuenta a las millones de personas que hacen que el movimiento ambiental sea tan fuerte. Juntas, nuestras voces son vitales para proteger nuestros derechos, nuestras comunidades y el planeta”, concluyó Moas.

A pesar de las demandas en curso, Greenpeace mantiene sus puertas abiertas para trabajar con Resolute en soluciones sustentables para los bosques boreales.

Dada la endeble seguridad para los activistas, defensores de derechos humanos y periodistas críticos en México, las demandas interpuestas con Resolute contra Greenpeace podrían abonar a un clima de censura a la libre expresión. En vista de lo anterior, Greenpeace México se une a la campaña global a favor de la protección de los bosques y la libertad de expresión, gracias a la cual, la organización cumple este 18 de mayo 24 años de trabajo ininterrumpido en nuestro país a favor de la protección ambiental.

El reporte completo puede ser descargado en esta LIGA.

(Planeta Azul)

Publicado por en junio 6 2017. Archivado bajo 6 Principales, Entre líneas, Nacionales. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Puedes ir al final y dejar una respuesta. Pinging no esta permitido

Deja un comentario

(requerido)

Galería de fotos

Planeta Azul