Enviar esta nota

ESTUDIAN DESPLAZAMIENTO DE BALLENAS POR CALENTAMIENTO GLOBAL

Se ha detectado un decremento en la abundancia de ballenas grises en dos lagunas costeras de Baja California Sur. En enero se detectaron 63 por ciento menos cetáceos en la laguna costera de San Ignacio

MULEGÉ, Baja California Sur; 16 febrero 2017.- Científicos mexicanos han enfocado sus esfuerzos en estudiar el comportamiento de la ballena gris y su desplazamiento por el calentamiento global, pues estos mamíferos comienzan a buscar aguas más cálidas.

Al compartir su experiencia en la materia, el investigador de la Universidad de Baja California Sur, Jorge Urban Ramírez, reveló que respecto a 2016, en el inicio de esta temporada se ha detectado un decremento en la abundancia de ballenas grises en las lagunas costeras de Ojo de Liebre y San Ignacio.

Sumado a ello, se han hecho cada vez más frecuentes los avistamientos en la región de Los Cabos en el extremo de la Península de Baja California Sur, donde por lo general no hay individuos de esta especie.

Tras hacer un recorrido por la laguna de San Ignacio, el investigador, que trabaja con el apoyo de la Alianza WWF-Fundación Telmex Telcel, detalló que el 19 de enero pasado se contaron solo 107 ballenas en este lugar, 63 por ciento menos respecto al año pasado.

Además, en la Laguna Ojo de Liebre se contaron 347 ballenas frente a 584 cetáceos que se detectaron el 18 de enero de 2016, cerca de 40 por ciento menos.

Por el contrario, en el complejo Laguna Bahía Magdalena se detectó un número similar al de el año pasado, con 67 cetáceos, mientras que en la región de Los Cabos se han contabilizado más de 20 ballenas grises en esta temporada.

El investigador advirtió que esos cambios en la distribución de la ballena son una respuesta de la población a los fenómenos oceanográficos de El Niño y La Niña, durante los cuales aumenta y disminuye la temperatura del océano, respectivamente.

Explicó que cuando la temperatura del mar es elevada, las ballenas se distribuyen más al norte, mientras que a la inversa suelen desplazarse más hacia el sur, algo muy común en años fríos como el presente.

Independientemente de ello, el investigador destacó que la población de las ballenas grises del Pacífico es la única de grandes cetáceos que se ha recuperado después de una intensa explotación comercial.

Gran parte de ello se debe a la protección contra la caza comercial por parte de la Comisión Ballenera Internacional y la colaboración de Rusia, Canadá, Estados Unidos y México.

En 1971, Laguna Ojo de Liebre fue decretado Refugio de Ballenas, al ser el sitio de congregación más importante de esta especie en México, en tanto que Laguna San Ignacio fue catalogada bajo la misma categoría hasta 1979.

(El Informador)

Publicado por en febrero 16 2017. Archivado bajo 6 Principales, Nacionales. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Los comentarios y pings están cerrados por el momento.

Comentarios estan cerrados

Galería de fotos

Planeta Azul