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“SÓLO LO DIFÍCIL ES BELLO Y ASÍ SUCEDE CON EL CONOCIMIENTO DE LA CIENCIA”: CARLOS CHIMAL

Isaac Torres Cruz

Si bien en nuestro país la cultura científica es raquítica, no significa que escribir sobre ciencia es un camino solitario y yermo de lectores.

CIUDAD DE MÉXICO; 5 agosto 2016.- En una prestigiada tienda de autoservicio, Carlos Chimal compraba jamón y pan. Portaba un rompevientos que en la parte posterior tenía el logotipo del CERN, organización europea que alberga el Gran Colisionador de Hadrones (LHC), en Suiza. Después de ser atendido por el empleado, dio media vuelta y se marchó, dejando la imagen expuesta a los ojos del joven, quien lo alcanzó y preguntó “oiga ¿usted va al CERN?”, a lo cual el escritor respondió afirmativamente. “Es que verá, a mi me interesa mucho el tema del Gran Colisionador…”.

Chimal le dijo que recientemente había publicado un libro sobre éste, el CERN y la ciencia que se lleva a cabo ahí, la “Ciudad Escéptica”, le llama. Le dio los datos de El Universo en un puñado de átomos (Tusquets), un ensayo donde el escritor recoge muchas historias, crónicas, charlas y anécdotas de sus múltiples visitas el CERN, donde ha pasado meses enteros conviviendo con los científicos y los colosales detectores del colosionador. Son apuntes de sus “diarios del átomo”, de los días del átomo en los que se inició hace más de dos décadas.

El viaje hacia la Meca de la física de partículas relatado en el libro no es unidimensional, sino uno también a través de la cultura, la historia y el arte, donde el escritor hace homenaje a su maestro, “Tito” Monterroso, y además relata un encuentro casual con Benedetti, rememora a personajes como Borges y Voltaire, entre otros, todo conectado de alguna forma, también literaria, con el CERN y el LHC.

Este cruce transversal entre arte, literatura y ciencia es una constante en la obra de Chimal, logrado después de que el escritor científico tomó este camino, alentado por Monterroso. “Me seguí por este sendero porque la ciencia es un mundo donde hay ideas muy sugerentes para la literatura y el arte”, el escritor piensa que las mejores ideas no están en otro lugar más que en el mundo de la ciencia. Por eso ha buscado emplear sus capacidades literarias para compartir un suceso tan sui generis como es lo que representa el LHC y su “aquelarre del conocimiento”, tratando a su vez de neutralizar un poco la vorágine del caos y la violencia que vivimos actualmente, añade.

Foto: cortesía de La Crónica

Foto: cortesía de La Crónica

EDUCACIÓN CIENTÍFICA.
Pero este también es un camino del que el autor ha mantenido distancia con la literatura de ciencia ficción, de la cual es un crítico severo, principalmente porque “sufre de más bien de fantasía”, que si bien tiene excepciones geniales, añade en entrevista, en su mayoría sólo tergiversa la ciencia y realidad, incluso de manera perversa, sólo para vender.

Para el escritor si bien en nuestro país la cultura científica es raquítica, no significa que escribir sobre ciencia es un camino solitario y yermo de lectores. “No debemos despreciarnos, hay mucha gente interesada y aunque no es un fenómeno de masas, existen diversos grupos sensibles a estos temas”.

Hay personas que quieren conocer y buscan los medios para lograrlo, dice, y espera que sus textos y libros sean una buena opción para ellas, y que esas lecturas —sencillas, pero profundas— dejen algo que pueda crecer. “Si libros como éste te lleva a leer los de Gerardo Herrera [investigador del Cinvestav y el CERN, autor de varios libros sobre el LHC] será un honor”.

Pero la cultura científica no sólo aporta conocimiento y el gozo de apropiarse de éste para entender las cosas, sino que otorga más herramientas para desarrollar un mejor juicio y tomar mejores decisiones, recuerda Chimal. “Por ejemplo, si tuviéramos una educación científica más elevada las discusiones sobre el nuevo modelo educativo serían más productivas, no estarían encajonadas en una cerrazón e ideas absurdas en ambos lados del problema”.

LA BELLEZA.
Parte de esa incultura científica en las sociedades como la nuestra se explica por las dificultades de entender el complejo pensamiento de otros, de conocer su lenguaje (las matemáticas) y apropiarse del conocimiento. La ciencia no tiene que ser fácil, pero tampoco imposible de entender.

“Hay aspectos que son muy complicados y significan un enorme reto intelectual para el que necesitas estar preparado si lo quieres entender. La ciencia tiene estos bemoles dada su condición jerárquica, donde para saber algo debes haber pasado por un peldaño anterior, de lo contrario no entenderás lo que sigue”.

El escritor apunta que esto nos puede causar dificultades si queremos desarrollar una cultura científica, no obstante “hay que entender que sólo lo difícil es bello”. Si algo es realmente interesante y apasionante tiene una dificultad, agrega. “No estoy tan seguro de que las cosas fáciles tengan el mismo efecto, pasan y son divertidas, están bien, pero no generan el mismo gozo que entender lo que pasa en la realidad universal, lo que sucede en las galaxias, en el interior nuestro cuerpo, de nuestras cabezas, lo que ocurre a niveles moleculares, atómicos…”.

Después de 20 años escribiendo sobre ciencia y conociendo proyectos como el LHC, Carlos Chimal dice haber alcanzado una comprensión muy razonable del tema, pero tampoco todas las personas tienen que saberlo todo. “De ser físico o ingeniero en el CERN sí, por ejemplo, pero no necesariamente si eres un escritor, periodista, artista o médico… con que sepas algunas cosas está bien para que tu criterio sea más amplio”.

Es bueno que la ciencia signifique un reto para todas las personas, en diferentes niveles de comprensión, enfatiza el escritor, pero sólo así la recompensa será proporcional. “Es como subir a una montaña: antes debes estudiarla y subir, cuidar de no desbarrancarte; harás un gran esfuerzo, quizá termines fatigado y sin aire cuando llegues a la cima, sin embargo, ahí, desde lo alto, la vista será magnífica”.

(La Crónica de hoy)

Publicado por en agosto 5 2016. Archivado bajo 6 Principales, Cultura. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Los comentarios y pings están cerrados por el momento.

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