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EL BOMBARDEO DE ASTEROIDES EN LA TIERRA DURÓ 2 MIL MILLONES DE AÑOS

Durante la formación del Sistema Solar, hace unos 3 mil 800 millones de años, la Tierra sufrió su último gran bombardeo de asteroides, una lluvia masiva de rocas espaciales provocada por la migración de los planetas gigantes de las órbitas en las que se originaron donde los encontramos hoy en día.

WASHINGTON, E.U. 28 abril 2012.- Hasta ahora, se creía que este violento episodio duró unos 200 millones de años, pero una nueva investigación financiada por la NASA sugiere que este “castigo celestial” se prolongó durante mucho más tiempo, al menos durante 2 mil millones de años más.

Los investigadores, que han estudiado restos milimétricos como granos de arena dejados por estos impactos sobre la superficie terrestre, por lo que creen que los bombazos llegaron de una prolongación del cinturón principal de asteroides hoy desaparecida.

Además, fueron muy grandes al punto que algunos impactos incluso pudieron rivalizar con los que produjeron los gigantescos cráteres de la Luna, de 300 kilómetros de diámetro.

William Bottke, del Southwest Research Institute (EU),

Bottke, autor de uno de los dos artículos publicados en la última edición de Nature sobre el impacto de los meteoritos, defiende que alrededor de setenta asteroides del tamaño del que acabó con los dinosaurios impactaron contra la Tierra, y aproximadamente cuatro lo hicieron contra la Luna, durante el Eón Arcaico, un período comprendido entre hace 2 mil 500 y 3 mil 800 millones de años.

“Nuestro trabajo sugiere que el Eón Arcaico, un período de formación de la vida y de nuestra biosfera, fue también una época en la que tuvieron lugar muchos impactos de meteoritos de gran magnitud. Esto nos ayudará a entender mejor las primeras etapas de la historia de la vida en la Tierra”, aseguró Bottke.

BOMBARDEO TARDÍO. El llamado Bombardeo Intenso Tardío (LHB) provocó los principales cráteres de la Luna y muchos creen que trajo a la Tierra el agua y los ingredientes necesarios para la vida. De momento, la teoría más aceptada -saber qué ocurrió es uno de las principales objetivos de la futura exploración lunar- señala que este evento fue provocado por un reposicionamiento a gran escala de los planetas gigantes Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

En la Luna, los cráteres dejados por los asteroides están bien preservados, pero en la Tierra desaparecieron rápidamente debido al proceso tectónico y a la erosión. Sin embargo, existen pistas de su presencia.

Científicos del Instituto de Ciencia Lunar de la NASA, ubicado en el Instituto de Investigación del Sudoeste en Boulder, Colorado, han analizado la “huella digital” de estos megaimpactos en nuestro planeta, milimétricos pellizcos de roca fundida llamados esférulas que llovieron desde las enormes columnas de polvo provocadas por los impactos. Estas señales de impacto son muy difíciles de encontrar.

Sólo han aparecido en terrenos donde las condiciones son ideales para su preservación, como en los lechos marinos más allá del alcance de las olas. De los localizados, al menos siete depósitos están datados entre 3 mil 470 y mil 700 millones de años, un período en el que se supone el bombardeo ya había terminado.

Según los investigadores, estos restos demuestran que el gran bombardeo se prolongó durante más tiempo del que se creía. Además, el equipo cree que los proyectiles llegaron del cinturón E, una prolongación del cinturón principal de asteroides, entre las órbitas de Marte y Júpiter, hoy desaparecida. Los científicos encontraron que aproximadamente 70 asteroides del tamaño o más grandes que la roca que acabó con los dinosaurios -el cráter que dejó en Chicxulub en la península de Yucatán, hace 65 millones de años y que mide 180 kilómetros de diámetro- impactaron contra la Tierra en un lapso de tiempo que duró entre los 3 mil 800 y mil 800 millones de años.

El enorme cráter Vredefort en Sudáfrica de 180 kilómetros de diámetro, que tiene 2 mil millones de años, y el cráter Sudbury, en Canadá, de casi 250 kilómetros y mil 850 millones de años, podrían ser, literalmente, el último “suspiro” del bombardeo tardío en la Tierra.

(Agencias)

 

Publicado por Agustín en abril 28 2012. Archivado bajo Ciencia y Tecnología, Internacionales. Puedes seguir las respuestas de esta entrada por el RSS 2.0. Los comentarios y pings están cerrados por el momento.

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